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RESTORÁN DE LA SEMANA

Aldeana 1927

La reconvertida bodega de El Cabanyal y su responsable, Alfonso García, llevan dos meses en boca de todos a los que les gusta comer bien 

Por | 08/06/2018 | 1 min, 46 seg

No recuerdo un bombardeo de recomendaciones similar como el que he recibido de La Aldeana en estos últimos meses. Desde el cocinero Miquel Ruiz, pasando por amigos que controlan en esto del buen comer e incluso allegados que les importa un pito lo que tienen delante del plato. Me alegra palpar esa unanimidad porque el trabajo que hace Alfonso García en esta bodega de El Cabanyal lo merece.  Sabemos que aquello de volver a las raíces, de recuperar la esencia, de desnudar el producto y recobrar los sabores del mar y la tierra es algo más que una moda. Es una forma de entender la cocina y también el mundo. Es también la filosofía que hay detrás de La Aldeana y de este cocinero que antes de reconquistar este espacio del barrio marinero bregó en los fogones de El Poblet, Vuelve Carolina, La Sucursal o el Baret de Miquel.

Estuve en esa bodega hace algo más de un año, tomando solo una cerveza (había que ser muy osado para pedir algo más), y les aseguro que aquello era de los más inmundo que he visto en mucho tiempo, el sueño húmedo de Chicote en 'Pesadilla en la cocina'. Pero llegó Alfonso, que quería estar cerca de su familia, y en dos meses ha recuperado el alma del local y lo ha dotado de entidad con una carta no muy extensa donde destacan platos como el cremaet de bravas o el sepionet, los platos de cuchara que elabora a diario (bendito arroz amb fesols i naps el que tomamos) y unos almuerzos de los que hacen que te vuelvas a sentir orgulloso de esta tierra.


Otro motivo más para acercarse a comer al Cabanyal. Por si aún no tenían suficientes con este, este y este

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