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TRIBUNA LIBRE / OPINIÓN

Avanzando hacia la Banca 4.0

12/10/2017 - 

VALÈNCIA. El negocio bancario está cambiando, pisamos cada vez menos la oficina y realizamos nuestras gestiones a través del teléfono móvil. El efectivo en circulación se ha reducido casi a la mitad en una década, sin embargo intuimos que lo que vemos hoy no es nada comparado con lo que está por venir.

Posiblemente, las tecnologías que más van a influir en la transformación de nuestro negocio serán el “blockchain”, la Inteligencia Artificial, el Internet de las Cosas y el “big data”. Hay más que incluso no han nacido todavía, pero estas cuatro herramientas destacan hoy en lo que se ha dado en llamar Industria 4.0, o cuarta revolución industrial. La primera revolución industrial introdujo la máquina, la segunda incorporó la cadena de montaje y la burocracia, la tercera ha traído la automatización y el teleproceso en los servicios y la cuarta se caracteriza por la digitalización total de la cadena de valor. Pierde relevancia el dispositivo físico, el coche, el hotel, el restaurante, el mostrador, el despacho… en beneficio del elemento lógico, el conocimiento digitalizado y, desde la materia prima hasta su  reciclado, todo queda vinculado mediante redes telemáticas, soporte informático, acierto y talento, entendido éste como conocimiento creador, que le da sentido a todo y diferenciará al competidor exitoso del que no lo es.

De las cuatro herramientas citadas existen pocas utilidades hoy en día que puedan visibilizarse en banca y, más concretamente, en financiación a las empresas, sin embargo las hay y su crecimiento será rápido, pues el desarrollo de la tecnología es el pardigma que determinará la competitividad en el sector. Veamos unos ejemplos. 

Primero, las criptomonedas como bitcoin o ethereum derivan del “blockchain” y facilitarán a una empresa las transferencias con terceros: esta tecnología acreditará su identidad. Además, abaratará costes operativos en la concesión de créditos por la fiabilidad que aportará al sistema mediante los llamados “smart contracts”, que hacen cumplir y ejecutan acuerdos registrados entre las partes. El banco concederá financiación y, a su vez, acordará una garantía de solvencia con el prestatario que el “smart contract” ejecutará, por definición, como quien activa un sistema de engranajes. Como garantía se podría establecer un simple depósito en cuenta o un activo prendado cuya titularidad cambiaría automáticamente según la condición pactada. Así las cosas, empieza a haber un cambio en la visión bancaria de lo que puede ser aval para un crédito: podrá serlo la reputación digital del prestatario, recogida en el “blockchain” o analizada mediante algoritmos que procesen su trayectoria comercial y que serán capaces de mejorarse con cada operación que el banco realice.

 

En segundo lugar, mediante la Inteligencia Artificial podremos anticiparnos mejor a las demandas financieras de los clientes; sin intervención humana ofrecerles un servicio superior a sus expectativas e incluso identificar sus emociones, de modo que podamos adelantarnos incluso a sus quejas. En materia de financiación, la calidad del equipo directivo será cada día más importante para que un banco confíe en su proyecto. Su trayectoria directiva, equipo, redes de contactos en el sector, experiencia, conocimientos y liderazgo constituyen su reputación y la Inteligencia Artificial podrá ofrecernos información determinante al respecto que respalde la decisión de financiación. Los sistemas de calificación crediticia ampliarán el marco de información que analizan para determinar la capacidad de pago de cada proyecto. Un detalle al respecto: algunos sistemas expertos ya analizan la capacidad de expresión escrita y la ortografía en los formularios de solicitud de crédito. Este análisis complementa al resto de parámetros tradicionales que determinan la aceptación o no de la solicitud y, en algunos casos, resulta decisivo.

Como tercer punto, en estrecha relación con el anterior, no menos relevante será el aprovechamiento del “big data” para, por ejemplo, el diseño de productos y servicios financieros prácticamente a la medida de una pyme y, en la misma operación, su cliente. Además, el “big data” es una herrmienta llamada a ser fundamental en financiación empresarial. Las distintas disrupciones que, posiblmente, vamos a vivir en próximos años son una dificultad añadida en el análisis de operaciones de financiación de activos fijos y de todo aquel bien que se amortice a largo plazo. Cada nueva tecnología deja rápidamente obsoletas muchas inversiones, lo que añade incertidumbre a su financiación. El “big data” puede ayudar a sortear la incertidumbre. Todo dependerá de saber qué hacer con los datos, cómo relacionarlos de modo que nos ofrezcan significados que hoy por hoy no ofrece la estadística convencional. Por último y en cuarto lugar, el Internet de las Cosas se vincula con las provisiones y la logística, desde el nivel doméstico pasando por el distribuidor y hasta el productor, lo que permitirá una mejor información de los ciclos y una gestión más eficiente de las rotaciones de producto y su financiación.

En suma, la Banca 4.0 implica una transformación importante del modelo de negocio, la cultura y estructuras organizativas que deberán ser más ágiles, autónomas y centradas más en el talento y menos en las transacciones y las jerarquías. Sin duda, durante los próximos años van a convivir los viejos procedimientos bancarios y financieros con los nuevos, que se irán imponiendo, y al sector van a llegar competidores y aliados, grandes y pequeños, con propuestas renovadas: desde los emprendedores “fintech” hasta las grandes empresas de Silicon Valley. Somos conscientes del cambio, por ello hemos elegido como nuestro aliado digital a uno de los mejores, Microsoft, hemos superado holgadamente la reciente crisis del sector, lo que acredita nuestra capacidad de gestión y talento, y estamos transformándonos digitalmente para seguir haciendo de Ibercaja una Entidad de referencia en España, con voluntad de prestar un servicio excelente a los particulares, las pymes y seguir creciendo.

José Mª Santos
Gerente Comercial de Instituciones y Colectivos
Territorial Arco Mediterraneo IBERCAJA


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