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tribuna libre / OPINIÓN

Blumenthal en el 'cap i casal'

29/09/2017 - 

Sydney Blumenthal, periodista, escritor y asesor de Bill Clinton en su segunda legislatura, escribió, en 1980, un libro denominado The permanent campaign en el que razonaba sobre la importancia de que “cuando gobiernas, se tiene que convertir en una campaña permanente” Dentro de una visión teórica, se trata de una afirmación ideal, puesto que durante los cuatro años de legislatura, todo el trabajo no quedaría absorbido por la pura gestión, dejando un espacio para conservar el apoyo obtenido en los últimos comicios y, poco a poco, tratar de atraer más votantes a tu proyecto.

Este apoyo tan necesario para poder llegar al poder y, no lo olvidemos, para poder seguir gobernando, proviene de la gestión de la comunicación gubernamental, es decir, de como poder manejar las información del gobierno, o sus secciones, sobre la labor que realiza que, además de informativa, también debe de ser persuasiva, sin caer en el error de abusar de la propaganda ni la demagogia política.

Uno de los aspectos más fundamentales de la campaña permanente es, sin lugar a duda, la conversación, en el sentido más estricto de la palabra, la RAE lo señala como 'acción y efecto de hablar familiarmente una o varias personas con otra u otras', con la ciudadanía (aclaro la definición de conversación ya que algunos la confunden con discurso o mítin cuando se reúnen con los ciudadanos).

Ahora bien, a efectos prácticos, y como muchos pensaréis, los políticos que siguen esta teoría son, más bien, minoría, y, en nuestra ciudad, no ha sido ninguna excepción.

Muchos son los que han señalado el Debat de l´Estat de la Ciutat del pasado miércoles como, además del inicio de la tercera legislatura, el punto de salida hacia las elecciones locales de 2019 (Recordamos que llegan dos años tarde). Pero, sinceramente, si vemos la actitud de los distintos portavoces dentro de la casa consistorial me surgen dudas de que todos hayan elegido este momento para lanzarse a la carrera electoral.

Podéis pensar: “Vamos a ver, es que de los cinco portavoces, el único que tiene claro que va a ser el candidato dentro de dos años es el de Ciudadanos, Fernando Giner”. Y aquí mis preguntas serían ¿Y el resto, no aspiran a serlo? o ¿Entonces los que no van a ser candidatos no quieren que su partido crezca?

Pero, analizando el debate, vimos el mundo al revés puesto que aquellos que tienen más complicada su candidatura, fueron los que llevaron la voz cantante. Es el caso del popular Eusebio Monzó y la socialista Sandra Gómez.

En primer lugar, Monzó, número 4 en las últimas elecciones y portavoz “por accidente”, articuló un discurso atrevido para posicionarse como líder de la oposición, actitud nueva por parte del dirigente popular, y ácido en sus críticas a la gestión municipal, centrándose fundamentalmente en las áreas gestionadas por Compromís.  La labor que está realizando Eusebio Monzó para su partido es de aplauso puesto que se ha convertido en una especie de llanero solitario en el páramo que es el grupo municipal a día de hoy.

En segunda lugar, Sandra Gómez, la cual parece más valorada por la ciudadanía que por algunos sectores de su partido, algo que ciertos dirigentes del PSPV se lo deberían hacer mirar, fue la que marcó los tempos del debate con una intervención y una réplica muy buenas. La portavoz socialista fue la que mejor aprovechó su intervención anunciando dos primicias como; el acuerdo con el IVF para favorecer a los innovadores y  limitar el porcentaje de apartamentos turísticos en algunas zonas de la ciudad. Además, por segundo año consecutivo utilizó un tono y un mensaje en su discurso que parece haber gustado mucho a otro de los portavoces del Govern de la Nau. Parece ser que los socialistas, tras dos años metidos única y exclusivamente en la cueva de su gestión, han decidido empezar a vender todo el trabajo de gestión realizado en sus áreas de gobierno.

Bien es cierto que si hablamos de venta, y de campaña permanente, no podemos olvidar a Compromís.  La formación nacionalista siempre ha destacado por un buen uso de la comunicación y el marketing político (algunos sectores de la población señalan que es lo único que saben hacer, que de gestión poco) y podríamos señalar que son los únicos que han seguido la teoría de Blumenthal desde el día en que Ribó tomó la vara de mando de la ciudad. Aun así, las intervenciones de Pere Fuset quedaron un tanto difusas en mensaje y recordaban a algún discurso del debate del año pasado en cuanto a tono.

Por otro lado, y siguiendo en la tónica general de su legislatura, las intervenciones de València en Comú y Ciudadanos quedaron diluidas en su indefinición. Fernando Giner, que aparentemente es el único portavoz que tiene claro que va a ser candidato en las próximas elecciones, trató de remarcar la inestabilidad del gobierno, sin éxito, y trató de invocar los sentimientos más vintage de la derecha valencia.

Para concluir, la poca espenta del discurso de, la recién estrenada portavoz de València en Comú, Maria Oliver, parecía confirmar el estado de salud de la formación morada en el cap i casal.

A, aproximadamente, 608 días de las próximas elecciones locales, parece que la teoría de Blumenthal sobre la campaña permanente ha llegado al cap i casal, pero solo para unos pocos

Àlex Comes, politólogo y periodista, es director de SPQ Consultores y organizador de Beers&Politics València.

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