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DISEÑO PARA EL PENSAMIENTO

Chicas, vino y (un poco de) diseño

Los encuentros mensuales Ladies, Wine & Design se celebran en más de 120 ciudades de todo el mundo. Entrevistamos a las coordinadoras de este evento en València exclusivamente de mujeres y para mujeres

5/03/2018 - 

VALÈNCIA. El reciente Mobile World Congress celebrado en Barcelona ha evidenciado de nuevo el ninguneo femenino en el mundo tecnológico, igual que lo hacen las cifras de las candidaturas de los Oscars entregados este pasado fin de semana con una minoría notable de mujeres, por no hablar del machismo en ambas industrias, algo extrapolable a cualquier otro escenario laboral en el que queramos sacar números donde obtendremos un sesgo machista que, al menos, hoy ya es un titular.

Techos de cristal, brechas salariales, abusos de poder, barreras a romper y respuestas en forma de iniciativas de empoderamiento femenino como han podido ser Women4Tech, el movimiento #MeToo o la próxima huelga feminista del 8 de marzo, que surgen para evidenciar esta enorme situación de desigualdad por razón de género y luchan por la representatividad de la mujer. Se trata de manifestaciones que son más que una huelga o una iniciativa. Son llamadas de atención que no ocurrirían en una sociedad no machista, y donde el éxito, más allá de la convocatoria, es el propio gesto de rebeldía que consigue, en cada movimiento, dar visibilidad al papel de la mujer en determinados campos o áreas profesionales.

 

Hace un par de años, la diseñadora neoyorquina Jessica Walsh (a sus 31 años es ya una star-system del diseño), provocadora e inconformista, se desahogaba en un artículo de su proyecto 12 Kinds of Kindness sobre los comentarios sexistas que a menudo tenía que aguantar y destacaba los casos de mujeres que la increpaban con comportamientos sexistas, por lo cuál pensaba que iba a resultar muy difícil acabar con esos estereotipos de chica que se acuesta con su jefe para lograr un ascenso. A partir de ahí hizo números y resultó que sólo un 3% de las mujeres en el sector creativo norteamericano están en puestos de dirección, al igual que en la mayoría de industrias apenas un 5% de CEOs no son hombres. En su artículo narra además el encuentro con otra diseñadora de lo que dedujo finalmente que faltaba mucho apoyo entre la propia comunidad de creativas, y en ese contexto, entre experimentos sociales virales por aquí (40 Days of Dating, 2013) y protestas anti-Trump por allá (Pins Wont Save the World, 2016), hacía una especie de spin-off de 12 Kinds of Kindness y comenzaba a organizar unos encuentros mensuales exclusivamente entre mujeres diseñadoras, haciendo de mentora y promotora de talento femenino en lo que bautizó como Ladies, Wine & Design.

Y así es como en un año estos encuentros entre mujeres diseñadoras compartiendo vino y charla se replicaron en más de 120 ciudades que tienen ya entidad propia y albergan de forma periódica sus actividades empoderando a creativas de todo el mundo.

 

Ladies, Wine & Design llegó a València hace apenas medio año, con Clara Díaz y Diana de Arias coordinando el evento mes a mes, noches de tertulia entre quince diseñadoras en las que no sólo charlan de creatividad y negocios o repasan trabajos sino que hablan de la vida en general. Fue Clara quien vió la necesidad de crear esta iniciativa global de manera local en València, así que solicitó la coordinación, se la concedieron y tras convencer a unas cuantas amigas diseñadoras y creativas empezaron a mover el evento, de forma autogestionada con patrocinios para la cena y el vino, utilizando estudios o espacios de trabajo liderados por mujeres. “Ha resultado ser más gratificante de lo que me esperaba”, comenta Díaz, “estoy muy contenta con las cosas que me ha aportado personal y profesionalmente el mero hecho de conocer a todas las personas que participan, al igual que enfrentarme a hablar y liderar un debate entre mujeres tan geniales y diversas”.

El evento está dirigido a mujeres y la asistencia, previa reserva de plaza, es gratuita. Exclusivamente para mujeres, sí, donde la propia comunidad de diseñadoras se fortalece a sí misma compartiendo experiencias, impresiones y proponiendo soluciones a los inconvenientes que, como mujeres, experimentan en sus profesiones. El hecho de que no estén convocados hombres a estos encuentros es algo que los propios hombres tenemos que reflexionar para entenderlo, y es bueno que suceda de manera impuesta, ya que por desgracia son constantes los eventos que se acaban convirtiendo en ‘sólo de y para hombres’ habitualmente y de manera involuntaria. Al respecto, las coordinadoras de LW&D en València argumentan: “Pretendemos fortalecernos entre nosotras primero para poder lograr un impacto en todas las personas del sector después”. Una manera de empoderar construyendo una comunidad global de mujeres que hacen que se es escuche su voz en todo el sector creativo, y como ellas dicen, “un punto de encuentro en el que creativas conecten, compartan y se inspiren para que se aminoren esas adversidades explícitas basadas en nuestro género”.

Foto: DANIEL ANDRÉS 
— ¿Es diferente el diseño ‘en femenino’? ¿Diseñan diferente las mujeres a los hombres?

— “Se ha hablado en los eventos varias veces y hemos identificado en muchas ocasiones que sí se trabaja de forma diferente, y nos gustaría que no fuese así. Creemos que esto ocurre en cualquier profesión. Convivimos con una gran cantidad de clichés, sesgos de género, con los que todas y todos asumimos ‘automáticamente’ roles para mujeres y para hombres. y esto provoca que nos autolimitemos y nos frenemos a la hora de aceptar retos. Es importante ser consciente e identificar estas situaciones para trazar un camino hacia el cambio.

Por ejemplo, hemos comentado actitudes diferenciadas, como dar dos besos a clientes en lugar de dar la mano. Choques de este tipo, suelen despertar las cabezas de las participantes: ‘ah, que yo estaba actuando con mis clientes de un modo distinto a mis compañeros, ¡pero no tendría por qué tener esa actitud…!’ Y eso nos parece grandioso, un camino al cambio.”

— Un falso argumento cuando nos referimos a mujeres en el diseño profesional es decir que hay menos que hombres, y de ahí la escasa visibilidad. Mi experiencia es un poco como lo de ‘cuando haces pop no hay stop’, y es cierto que por mal hábito cuesta empezar a nombrarlas pero en seguida van saliendo muchas, muchísimas. ¿Creéis que LW&D puede romper esta especie de status quo para que resuenen más nombres de mujeres?

— “Cada mes descubrimos un montón de proyectos muy potentes liderados por mujeres en València, a través de las redes sociales o por sugerencias de las propias asistentes. Estamos trabajando en un nuevo apartado para nuestra comunicación, donde queremos hacer visible el trabajo y los nombres de las personas que hayan asistido o colaborado con el evento ya que nos parece un papel importante que ojalá podamos cubrir y defender.”

 Foto: CLARA BROSETA 

— ¿Por qué no es más visible el trabajo y el éxito profesional de las diseñadoras? ¿O sí lo es?

— “En el evento Invisibles del pasado noviembre hablamos que efectivamente hay poca participación femenina en eventos, concursos o medios de comunicación del sector, y cuando la hay no se muestra o se muestra más la de los hombres. Esto provoca que no se consoliden referentes femeninos como profesionales en el mundo del diseño. Hemos concluído que es debido sobre todo a la figura que tiene el poder de decidir quién participa en un debate, qué publicamos en nuestra revista, quiénes forman el jurado de nuestro concurso, etc. Más allá de juzgar si es un hombre o una mujer en la mayoría de los casos, creemos que esto ocurre porque en altos puestos de poder están muy arraigados los estereotipos machistas, por lo que no se espera de este tipo de eventos una actividad en igualdad.

— ¿Es algo que también habéis detectado en València?

— Respecto al caso concreto de València, identificamos invisibilidad en dos aspectos. Por un lado en compartir su trabajo y logros públicamente: medios de comunicación, museos, ferias, muestras, debates, escuelas… Muy raramente hay interés en involucrar el trabajo de una diseñadora por lo que se queda en la sombra. Por otro lado, está el aspecto de acudir a eventos. Por lo que hemos comentado, es debido sobre todo a la brecha de cuidados y a la falta de autoestima o empoderamiento que, con el tiempo, cada mujer en un entorno como el actual va adquiriendo. Creemos que es algo que está cambiando realmente, y que con suerte esta actitud se corrija en generaciones futuras.”

—¿Algún caso recurrente de invisibilidad o de discriminación?

—“Que un cliente asuma que si vamos acompañadas de hombre a una reunión él seráel jefe es el más recurrente señalado por lasparticipantes que lideran su propio estudio. Incluso a posteriori, haciendosaber que también son jefas, se sigue teniendo el mismo comportamiento yobviando a la parte femenina. 

Enel trabajo, hablando de situaciones concretas, lo más recurrente es la falta decredibilidad ante argumentos de compañeros varones, no ceder la palabra,interrupciones… Desde 1975 hay estudios que demuestran que, en una conversación,la voz de la mujer tiene menor escuchas y mayores interrupciones que la voz delgenero masculino (a esto se le ha denominado como manterruption). 

Lasdiseñadoras que trabajan solas o en un equipo en el que son todas mujeres, hanreconocido que no se les aceptan proyectos o presupuestos frente a otrasopciones que tenga el cliente que estén lideradas por hombres, sin tener encuenta la calidad del trabajo.

Foto: DANIEL ANDRÉS  

—¿Qué experiencias destacáis de vuestros últimos eventos?

—Como conclusión de la última edición en la que invitamosa Violeta Garín,nos quedamos con que sólo a base de moverse mucho es posible ir encontrando uncamino, aun comprendiendo que la vida es un constante work in progress. Violeta trabajadiseñando estrategias de comunicación para proyectos emprendedores y promoviendola innovación estratégica en diferentes organizaciones, comentó los momentosclave que provocaron un vuelco en su vida, y el grupo preguntaba, comentaba oañadía. A partir de analizar momentos que han sido clave para ella y compartirexperiencias del propio grupo, realizamos un ejercicio que se llama Life Design y conseguimos que las participantes seabriesen un montón, a pesar de estar tratando temas alejados de la zona deconfort de cada una. Entendemos que muchas veces puede resultar algo muy íntimocompartir tu vida con personas que no conoces, intentamos gestionar ese aspectocon respeto, fluyendo, y dejando claro en todo momento que todas somos libresde decir lo que queramos sin faltar al respeto.

Nos gusta ver cómo reaccionan muchas mujeres que vienen al evento en el momento en el que hablan sobre su propia realidad laboral abiertamente, y conocer cosas positivas y negativas que están ocurriendo a compañeras. Es algo que no estamos acostumbradas a hacer más allá de alegrarnos y quejarnos con nuestras amigas y amigos en nuestra vida privada. Creemos que es una lástima, por eso hemos querido aportar algo diferente, que además es susceptible de generar un impacto en nuestro ‘gremio.”

—Tras seis encuentros, el séptimo será con Ana Illueca para el mes de abril. ¿De qué irá esta nueva convocatoria?

—“Ana nos desvelará su experiencia personal sobre cómo mola saltar al vacíoteniendo un trabajo estable, y nos enseñará el valor de la cerámica a travésdel tacto.”

 Foto: DANIEL ANDRÉS 

Paramal (sociedad machista) o para bien (es una suerte ver que tanto talento tenga una excusa para reunirse y hacerse fuerte), Ladies, Wine & Design necesita existir. Sin apoyos institucionales de ningún tipo se coordinan entre ciudades globalmente a través de Slack, y en València se encuentran generando un nuevo equipo de trabajo con nuevas incorporaciones. “Tenemos muchos propósitos a medio y largo plazo que nos gustaría cubrir, así que invitamos a todas aquellas personas que quieran echar una mano a que contacten con nosotras”. 

Un vinito, chin chin, y por vosotras.

 

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