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trauma en la gestión

El desplome de usuarios de Valenbisi obliga a JCDecaux estudiar nuevas tarifas

La compañía pone en marcha una nueva estrategia tras tocar fondo en 2016, y se plantea abonos con descuento a la manera de la EMT, tal y como le pidió Movilidad 

11/01/2017 - 

VALENCIA. “Hay un problema de gestión palmario y no se ha actuado hasta que ha sido urgente”. Quien así de crítico se muestra es el concejal de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Valencia Narciso Estellés. Y lo hace a la hora de hablar de la crisis provocada por la caída de abonados a Valenbisi. De diciembre de 2013 a diciembre de 2016 el descenso de usuarios ha sido del 50%, y se ha pasado de 89.657 a 44.735. Los viajes, obviamente, también han caído; en concreto han pasado de 475.987 a 339.643. 

La tendencia decreciente de ambos campos (usuarios, viajeros) es constante “y no se ve ningún cambio tampoco con el nuevo Ayuntamiento, tras más de año y medio gobernando”, critica Estellés. En el último año (diciembre de 2015 a diciembre de 2016), la caída de usuarios ha sido del 7%. En parte por la aparición de empresas privadas que le hacen la competencia, en parte por la adquisición de bicicletas propias de los usuarios, en parte por las deficiencias de algunos puntos de Valenbisi (falta de enganches en zonas saturadas), en parte porque el uso de la bicicleta rara vez es permanente, el caso es que la gráfica apunta hacia abajo y parece que no hay suelo.

En el Ayuntamiento no quieren echar balones fuera, pero desde Movilidad recuerdan que Valenbisi no es una empresa municipal o en la que puedan tener influencia directa, y que han estado negociando "desde el primer día". Intentan intervenir, sugieren, proponen, pero no disponen porque no tienen competencias para ello. No están contentos con los resultados, lógicamente, y su única manera de incidir sobre la empresa es vía negociación, el clásico do ut des, dar algo a cambio de algo. 

Lo que sucede, explican, es que sus manos están muy limitadas, por no decir atadas. En una respuesta al concejal de Ciudadanos, el consistorio recordaba que la concesión le corresponde a la empresa privada JCDecaux, que fue la que firmó el contrato de explotación con el anterior gobierno municipal. “A cambio de los ingresos de publicidad exterior de la ciudad, de modo prácticamente exclusivo hasta el año 2029”, recordaban, JCDecaux “está obligada a ofrecer un servicio en unas condiciones de calidad que esta administración está vigilando al detalle”. Y por ahora, desde la empresa lo único que han llegado han sido propuestas que, de una manera u otra, encarecían el servicio sin nada a cambio.

También recuerdan que el hecho de que bajen los usuarios, que llegó a estar en 112.000 abonados, no es un problema directo para las cuentas municipales, ya que un mayor o menor número supone un aumento o una pérdida de ingresos para la adjudicataria, no para la ciudad. “Por tanto es ella la primera interesada en aumentar y fidelizar”, añadían. Igualmente ni tienen tampoco por qué compensar a la empresa. Es pues JCDecaux quien debe actuar si no quiere pasar a la irrelevancia.

Nueva política tarifaria

Y en la empresa, que lo saben, han tomado nota. JCDecaux ha decidido iniciar una agresiva política de marketing, con campañas para captar nuevos públicos, mantener los que quedan y evitar que la rueda de Valenbisi pinche. Así lo confirmaron este martes a Valencia Plaza desde la multinacional. Estas mismas fuentes de la empresa anunciaron que está previsto iniciar una “nueva política tarifaria”, o lo que es lo mismo, que la empresa bajará los precios del bono en determinadas circunstancias y para determinados colectivos, tal y como les habían pedido desde Movilidad

No es la primera vez que se plantea una propuesta de estas características como solución. En 2016 se congelaron las tarifas, como primera medida para paliar el descenso; o el Ayuntamiento no autorizó la subida, cabría matizar. No fue suficiente. Con un bono anual en 29 euros y uno semanal en 13, las tarifas de Valenbisi parecen no ser lo suficientemente atractivas a largo plazo y han hecho que muchos usuarios directamente se compren su propia bicicleta o, en el caso de los turistas, acudan a servicios de empresas de alquiler.

Ahora la intención de JCDecaux, explicaron desde la empresa, es poner en marcha descuentos para la fidelización y plantear nuevas tarifas para jóvenes (favoreciendo así la incorporación de nuevos usuarios que reemplacen a los que se bajan del pedal), parados, jubilados..., tomando como referencia los abonos que tiene la EMT. Esta reducción de los precios iría acompañada de acciones para permitir que su servicio llegue al mayor número de grupos de población posibles.

Las tarifas son, de hecho, una de las claves en la relación casi de partida de ajedrez que existe entre el consistorio y la empresa concesionaria. Como quiera que el contrato original sólo contemplaba un precio de hasta 20 euros al año, la actual tarifa de 29 euros anuales es una concesión del anterior gobierno a la que no se puede meter mano. Si estuviera más baja, le daría margen de maniobra al equipo de Joan Ribó para negociar. Al estar tan alta, no sirve como moneda de cambio. Lo único que se puede hacer es no subirla. Y eso ya se ha hecho. El año pasado y éste que acaba de empezar. Por ahí ya no se puede apretar más.

La opción para negociar, para el do ut des, pasa por la publicidad. Desde hace dos años la empresa ha sugerido la posibilidad de aprovechar los paneles que se han colocado sobre las ruedas traseras para disponer en ellos anuncios. El consistorio se ha cerrado en banda y de brazos cruzados espera sonriendo amablemente a que JCDecaux explique que ofrecerá a cambio. Más estaciones, más bicicletas…

En cualquier caso lo que es seguro es que no ofrecerán un nuevo parque de vehículos. No puede ser. Y eso lo explican desde la propia empresa. “Se trata de bicicletas que tienen que estar los 365 días del año al exterior, soportando las inclemencias del tiempo. Tienen que ser de materiales de calidad y robustas”. No gustarán por su dureza, no serán un dechado de practicidad, pero si son así es por algo, se justifican.

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