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proyecto de adrián torres

El IVAM se protege de la ola de calor con un jardín efímero   

El museo inaugura un nuevo proyecto arquitectónico apenas una semana antes de que se firme el convenio con Ayuntamiento y Conselleria para hacer realidad el Pati Obert

23/06/2017 - 

VALÈNCIA. La transición del IVAM de museo indoor a espacio conectado con el barrio es una conversación que se mantiene desde hace años, un proyecto con el que su director, José Miguel García Cortés, quiere ganar espacio de actuación y generar un vínculo con la ciudad. A la espera de que el Ayuntamiento de València, la Conselleria de Cultura y el museo firmen la semana próxima el convenio para la puesta en marcha de un Pati Obert que llegará más tarde de lo previsto, la pinacoteca inaugura un espacio temporal que quiere cubrir hasta el mes de octubre esa falta de espacio al aire libre, un lugar de esparcimiento y para acoger actividades que ya se puede visitar en la explanada frente a su fachada. Obra del arquitecto valenciano Adrián Torres Astaburuaga, la instalación transition propone a través de una estructura modular y geométrica en madera activar una suerte de ágora y punto de encuentro vegetalizado que sirve de nueva entrada al museo.

“Se trata de un proyecto para transformar la entrada del museo en un espacio más habitable, más verde y más interactivo. Para el IVAM es una prioridad participar en el debate sobre la ordenación de los espacios públicos de la ciudad y ampliar los límites del museo hacia zonas no habituales, como es el caso de la explanada”, afirmó Cortés. La noción de transición o evolución geométrica impregna el proyecto, que establece una triple transición ya que se incorpora una variación geométrica desde un patrón ortogonal hasta una disposición oblicua o triangular, aparentemente caótica. El resultado es una instalación que ocupa 100 m2 y tiene una longitud de 25 metros compuesta por diversas plataformas y realizada con estructuras de madera inspiradas en el chidori, la tradición japonesa de ensamblaje de techos de madera, y también en el mikado, el ancestral juego de destreza con varillas de diversos colores. El proyecto recuerda al puesta en marcha con el cambio de milenio por la galería británica Serpentine Gallery, que cada año se alía con un reputado arquitecto para generar un pabellón en Hyde Park, donde tiene sede la galería.

Música y talleres al aire libre

Si bien, la intención no es que sea una estructura inerte, sino que invite a la interacción. De esta forma, se plantea la posibilidad de que acoja uno de las actuaciones musicales que tendrán lugar en la Gran Nit de Juliol y también será uno de los escenarios que el museo utilice para algunas de las actividades de los talleres de verano F’Estiu que, no en vano, esperaban poder tener el jardín de las esculturas listo a tiempo para algunas de las acciones, unos talleres que se celebrarán a lo largo del próximo mes y en los que se trabajarán ámbitos como la danza, audiovisuales, cómic, creación sonora y arquitectura. Música y talleres para un espacio que es el primero de muchos. Así pues, el IVAM ha acordado realizar todos los veranos una intervención diferente en la explanada del museo con el objetivo de que los visitantes puedan permanecer en este espacio tan emblemático, por lo que se invitará a artistas, arquitectos y/o colectivos formados por diferentes profesionales que puedan aportar ideas para transformar este espacio público.

Con la intención de “ampliar el nivel de influencia del museo” la pinacoteca quiere salir del museo con una producción propia –“el IVAM no solo quiere mostrar o conservar, sino producir”- creando un espacio activo donde antes no lo había. El arquitecto ha explicado que las premisas a la hora de diseñar la instalación eran que la pieza fuera “funcional, que dotara de sombra a la explanada, que proporcionara un espacio de interacción social y vegetalización”. De ahí que las plataformas configuren un pequeño jardín de plantas crasas o suculentas, junto con algunas especies arbóreas adaptadas a clima de extremo calor como el de València. En este sentido, la realidad de los espacios próximos a la obra también ha sido considerada por el autor, quien ha destacado el hecho de que se encuentre un colegio, lo que también supone "una reflexión sobre la calidad de los espacios y la noción de juego".

Transition es una instalación pensada para que tenga una segunda vida. La idea es que cuando finalice su exposición en el IVAM se pueda trasladar y sirva para activar otro espacio público”, indicó el arquitecto sobre una pieza que esperan pueda levantarse –bien en su totalidad, bien por secciones- en otro espacio de la ciudad. Diplomado en Arquitectura por la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de la Unversitat Poltècnica de València, Adrián Torres Astaburuaga trabaja a medio camino entre la arquitectura, la escultura y la instalación, una trayectoria que destaca por desarrollar proyectos de intervención urbana y de carácter social. Son ejemplos de esto su colaboración con el Bosque Urbano del Carmen, en Solares de Velluters o el Solar Corona. Fue precisamente en este último donde instaló un escenario, que todavía se ubica allí, que a su vez formó parte de la instalación Geoviver que ocupó en 2013 La Nau.

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