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El restaurante japonés Vidrio obtuvo dos premios

El Restaurante Miguel y Juani gana el Concurso de Fideuà de Gandia

El restaurante Miguel y Juani (L’Alcúdia) se alzó con el primer premio de la 44ª edición del Concurso de la Fideuà de Gandia y Gastronomía celebrado este martes 5 de junio en el Moll dels Borja del Puerto de Gandia. Su cocinero, Paco Rodríguez, consiguió el preciado Collar de Santa Isabel, además de los 2.500 euros del premio. 

Por | 06/06/2018 | 5 min, 57 seg

Un galardón que levantó junto con Rafael Climent y que les llevó a ser los mejores cocineros de fideuà de 2018. Un premio que, como recordaron, se les escapó en 2014. “Lo más difícil de la fideuà es darle ese sabor natural y hoy estaba contento con el resultado peron unca me hubiese pensado que iba a ganar”, confesó. 

Habituados a estar en el podio en muchos concursos—ganador también del Concurs Internacional Paella Valenciana de Sueca en 2014—, no pierden sus orígenes, una casa fundada por sus padres, Miguel y Juani, en 1989. “Somos un restaurante familiar que se centra en la cocina mediterránea”, comenta reconociendo que este premio “te ubica en el candelero del reconocimiento”. 

El segundo galardón de este año, dotado con mil euros, fue a parar al restaurante Ginza Vidrio (Tokio, Japón), quien también se llevó el premio al mejor restaurante extranjero. Su cocinero, Naruse, no cabía en sí de la alegría pues aprendió a cocinar la fideuà hace apenas dos años gracias a un cocinero español. Desde aquél día, sostiene, “me enamoré de la fideuà”. Eso sí,confiesa que la receta que realiza en su restaurante es algo diferente pues“lleva más marisco”. 

El tercer premio, de quinientos euros, fue para el restaurante La Granja (Sueca) mientras que el premio al mejor postre de naranja, dotado con quinientos euros, lo consiguió el restaurante El Chaparral con una mousse de naranja con yogurt de limón y una base de softcake de naranja. “El postre no lo teníamos en carta pero viendo el éxito que ha tenido lo vamos a incluir a partir de mañana mismo”, han explicado Lorena Catalá y Kike Serrano,responsables del restaurante. 

En lo que respecta a las escuelas de hostelería participantes, el premio Joven Promesa ha ido a parar al CDT de Valencia, cuyo grito al saber que eran los ganadores se escuchó por todo el recinto.

Éxito de participación 

Una cita anual que arrancó a las 11:00 de la mañana con los participantes más jóvenes, los de las escuelas de hostelería,que abrieron el camino a los cocineros más curtidos. Una veteranía que en el certamen no jugó ningún punto a favor pues todos los concursantes tenían los nervios a flor de piel y querían demostrar que saben cocinar la mejor fideuà, sin importar la procedencia. Y es que, en un espacio casi desconocido y delante de curiosos y paladares exquisitos, debían realizar el plato estrella de Gandia sin margen de error, con el punto exacto de sabor y cocción. 

Todos ellos se pusieron con su cometido,preparando un buen fumet —con gambas, cigalas y pescado de roca de la Lonja del Grau— para después añadir su toque especial, siempre respetando la tradición. Un respeto por la tierra que Juan Vicente Blas (La Gastrocasa) resalta: “Las materias primas son fundamentales para realizar una buena fideuà pero también cualquier otra receta y, aquí, las tememos”. 

Mientras trabajaban se podía escuchar japonés, italiano e inglés. Y es que la treintena de equipos de cocina que participaron en la 44 edición de Concurs Internacional Fideuà de Gandia i Gastronomia—sin contar las Escuelas de Hostelería de la Comunitat Valenciana— hicieron elc oncurso más internacional que nunca: Cinco restaurantes del ámbito internacional, tres del ámbito estatal, doce de la comarca de La Safor, y diez de otros rincones de la Comunitat Valenciana.

Uno de ellos era el italiano Antonio Bedini,quien gracias al hermanamiento entre Fano y Gandia se estrenaba en el concurso.“Me gusta participar en los concursos porque aprendes mucho de la gente, de la cultura y del entorno. En este sentido Gandia es excepcional porque su gente es maravillosa y la ciudad muy bonita”, explicaba elogiando la organización del concurso y ese carácter abierto del certamen pues “la gastronomía es para que la disfrute todo el mundo”. 

Daba igual su procedencia, todos cocinaron respetando la tradición y como antaño: al lado del mar Mediterráneo y cerca dela lonja de pescadores. Homenajeando a Bautista Pascual Sanchís, más conocido por Zabalo, que formaba parte de la tripulación del Santa Isabel. Él, junto al cocinero Gabriel Rodríguez Pastor, hicieron la primera fideuà —documentada— al sustituir el arroz por fideos. Lejos de lo esperado, tuvo un éxito rotundo. Como lo tiene en la actualidad, ya que cada vez más turistas acuden hasta la Ciudad Ducal para probar la auténtica fideuà de Gandia.

Un año más, y van dos, junto al certamen, los asistentes pudieron disfrutar de una feria gastronómica —se alargó hasta bien entrada al noche— en la que había productos y bebidas. Todo ello para dar más notoriedad a uno delos certámenes gastronómicos con más tradición de España.

Una treintena de participantes 

En total, los concursantes prepararon 30 fideuàs —unas 2.000 raciones— que fueron evaluadas por el jurado. Avelino Alfaro, presidente de la asociación gastronómica, enfatizó el carácter internacional del certamen y la apuesta de la asociación por promocionar la cocina tradicional más allá de nuestras fronteras. “Tenemos un plato excelente,la fideuà, pero también otras recetas tradicionales, como la anguila y el all ipebre, y nuestra labor es trabajar para promocionar la gastronomía valenciana”

Asimismo, expresó que la diferencia entre“una buena fideuà y una fideuà excelente” son las materias primas así como el sabor final y aunque deseara que el premio “se quede en casa” no dudó en el buen criterio del jurado, que este año es más internacional que nunca. Su deseo no se cumplió pues el vencedor de esta 44 edición fue el Restaurante Miguel y Juani de L’Alcúdia. Una elección tomada por un jurado presidido por Evarist Miralles, mejor cocinero de España en 2012. 

Uno de los jueces que se estrenó en el jurado, Vicente Granero (Casa Granero, Nàquera), explicó que “todas las fideuàs estaban correctas” pero destacó que el exceso de tomate y ajo fueron algunos delos defectos que más se repitieron durante la cata. Aunque estar “en el otro lado” ha sido una experiencia gratificante, Granero afirma que el año que viene estará entre los concursantes, como lo ha venido haciendo desde 1982. 

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