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plato de la semana

Michirones en Casa Montaña

Quizá el icono de esta bodega centenaria: es momento de reivindicar estas habas que ya son un poco patrimonio del Cabanyal

Por | 19/05/2017

Rara es la semana que no piso la bodega de Emiliano García: y es que allí soy feliz. Mi rutina es sencilla —recorremos en bicicleta el paseo marítimo y cruzamos por la calle del Mediterrani hasta tomar La Reina. Cuando llegamos (y esto no lo sabe todo el mundo) guardan nuestras bicis y esperamos al sol con un par de Godellos en la mano... ¿qué mas le puede pedir uno a un domingo?

Volvemos un par de horas después, toalla al cuello y dos libros en la bolsa. Todo está bien, como esas veces (escasísimas) en las que el mundo parece estar bien diseñado; no nos molesta el sol ni molesta la hebra de frío que ya asoma sobre la Malvarrosa, ¿cómo va a molestar nada frente al mar?

Suelo dejarme llevar por la casa y por lo que diga la lonja y el mercado. Pero siempre (siempre) caen unas bravas y esos michirones únicos. Que nos cuente Emiliano: “Nuestras habas condimentadas o Michirones son un plato que heredé de los antiguos propietarios, originario de los años sesenta en Casa Montaña.
 
Yo siempre digo que las habas tienen que saber a caracoles. El producto lo compramos en campaña habitualmente, viene de Granada y durante el año vamos cambiando el tiempo de remojo y el tiempo de cocción dependiendo de lo secas que estén.
 
Cuando hablo de nuestros productos siempre digo que los Michirones son el producto más democrático que tiene Casa Montaña, pues su precio está al alcance de todos los bolsillos
”.

Y volvemos a casa. Y todo está bien.

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