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GRUPO PLAZA

EN UNA DE SUS ENMIENDAS A LA LEY DE ESPECTÁCULOS

Podemos propone una importante reformulación del marco legal para los macrofestivales de música

El PSPV todavía no ha decidido su posición –aunque intuye "contradicciones con la Ley"– y Compromís no apoyará sus propuestas tal y como llegarán a la comisión el próximo 19 de febrero

6/02/2018 - 

VALÈNCIA. El próximo 19 de febrero se celebrará la esperada Comisión que ha de comenzar a dar viabilidad a las decenas de enmiendas llamadas a reformular la Ley de Espectáculos (14/2010). Entre muy diversos aspectos, mientras que la Agència Valenciana de Turisme continúa con su largo proceso para estrechar lazos y convertirse en una plataforma de apoyo a los festivales de música (Mediterranew Fest), el grupo Podem en Les Corts propone una reforma sensible de su marco legal.

A partir de la incorporación de un nuevo artículo (el que sería el número 26), Antonio Montiel y Antonio Estañ presentaron una enmienda que retornaría a la Generalitat la potestad de otorgar o no permiso a la celebración de los grandes festivales. Desde la reforma de octubre de 2015, son los gobiernos municipales los que deciden si el evento tiene lugar o no en su población. Eso sí, pasando los pertinentes controles de accesos, seguridad y planificación técnica de todo el recinto que controlan los técnicos de Emergències de la Generalitat y la Policía de la Generalitat.

La enmienda de adición que propone para ello Podemos fija que "corresponde a la Generalitat […] la autorización para el desarrollo de eventos al aire libre en los que las actividades musicales, ya sean actuaciones en directo o reproducción de música grabada previamente, ocupen más del cincuenta por ciento de la programación, cuando contemplen una previsión de aforo de más de 1.500 personas y una duración superior a las ocho horas". De esta manera, las poblaciones dejarían de controlar esta competencia y sería precisamente Emergències quien daría luz verde o no a cada proyecto.

En el segundo punto de esta enmienda se incide en las cuestiones de cumplimiento normativo "territorial, ambiental, acústica, de seguridad u otras, así como el cumplimiento de las determinaciones que establezca la ordenanza municipal respectiva". En esta línea, la parte más proclive al debate parece aquella que dice: "en cualquier caso, el emplazamiento de la actividad habrá de ser adecuado a la clasificación urbanística de los terrenos". En una consulta rápida realizada a este diario a algunos técnicos del ámbito, un número importante de los grandes festivales que operan en la Comunitat tendrían que buscar otro emplazamiento en el territorio o fuera de él ya que actualmente incumplirían este punto. 

Por último, incide en el tercer punto que la Generalitat "deberá salvaguardar los derechos de los residentes en las zonas limítrofes con el desarrollo de la actividad proyectada y garantías para la adopción de medidas de corrección y minimización de impactos sobre el entorno y el descanso vecinal cuyo coste habrá de ser siempre a cargo de los promotores y prestadores con carácter solidario. De nuevo, la parte más sensible de este punto se encuentra al final de su texto donde Podemos habla de la "prohibición expresa de cláusulas abusivas o de venta anticipada de entradas con carácter previo a la obtención de la autorización administrativa para el desarrollo de la actividad".

Podemos podría quedarse solo en la Comisión con esta reforma

Desde el grupo parlamentario valenciano Podemos ya advierten que tanto Ciudadanos como Partido Popular estarían en contra de estas posiciones. En gran medida, porque el grupo Popular –que preside la Comisión– ya ha advertido que no tiene voluntad de modificar la Ley. Sin embargo, en este caso Podemos podría no contar ni con el apoyo de PSPV ni de Compromís. En el primer caso, fuentes del grupo socialista 'intuyen' "contradicciones con la propia norma", aunque todavía no han tomado decisiones concretas sobre cada uno de estos puntos. 

Por otro lado, Compromís sí tiene clara su oposición a la modificación de la Ley de Espectáculos en estos términos. Aunque advierte que intentarán "llegar a un acuerdo transaccional", aseguran a Valencia Plaza que están "frontalmente en contra del tercer punto: que no se puedan vender entradas hasta estén todos los permisos. Los tiempos de la Administración y los de las empresas que montan conciertos on muy diferentes. Normalmente los permisos no están claros hasta unos días antes y normalmente, es por culpa de los tiempos administrativos. Además, se tiene que tener en cuenta que las entradas anticipadas de los festivales cada vez se lanzan más pronto, en algunos casos hasta con 10 meses de antelación. No sería de extrañar que aprobando esta propuesta y tal y como funcionan, la mayoría de festivales medianos y grandes huyeran a otros territorios en busca de una legislación diferente".

En este sentido, técnicos de Emergències de la Generalitat han explicado a este diario en distintas ocasiones que buena parte de los permisos en cuanto a accesos y seguridad "solo se pueden dar con todo el festival montado". Es allí, in situ, cuando se hacen las últimas valoraciones y se da luz verde definitiva al entramado normativo que se va cumplimentando durante los meses anteriores. Es en ese momento cuando se otorga el permiso en este sentido, "y es imposible hacerlo antes o de otra forma".

Compromís también encuentra objeciones al primer punto ya que, tal y como está planteado, "afectaría incluso a muchas fiestas de pueblo y a los festivales pequeños y medianos en los que los grupos locales tienen la oportunidad de encontrar beneficios. Tampoco parece que tiene mucho sentido limitar el problema a las ocho horas de música continuada cuando el conflicto puede suceder con un concierto de un gran artista que tan solo dura dos horas y al que acuden 100.000 personas". Del segundo punto, del que no parecen tan distantes, advierten que "se tendría que mirar muy bien porque puede resultar excesivo".

En cualquier caso, el próximo día 19 los grupos resolverán este supuesto a partir del cual Podemos trata de reflejar quejas ambientales y vecinales actuales y del pasado. También, trata de incorporar un mayor control de la Generalitat a eventos de gran impacto sobre el territorio, las poblaciones en las que se desarrollan y su huella. Los macrofestivales verían modificadas en apenas una serie de condiciones algunos puntos de partida fundamentales para su desarrollo como el control del tipo de suelo en el que se celebra, su condición acústica y medioambiental (que siempre insisten que es excepcional en el tiempo a lo largo del año), la posibilidad de venta de entradas anticipadas y otros detalles.

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