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Cierre de RTVV: una decisión política

Fabra recibe el silencio cómplice de PP y Consell

X. AGUAR. 27/11/2013 La decisión ha sido inamovible. Los consellers y cargos del partido, de acuerdo o no, han cerrado filas ante la determinación de su jefe

VALENCIA. Este martes se confirmó, a falta de la votación definitiva en Les Corts que se producirá hoy, el cierre de Radiotelevisión Valenciana (RTVV). El presidente de la Generalitat, Albero Fabra, ratificó su decisión en la tribuna que le ofrecia Europa Press en Madrid, en un desayuno informativo en el que le acompañaba Mariano Rajoy, varios ministros y su Consell al completo.

De esta manera, Fabra ni siquiera cumplía con la mínima cortesía de comunicar en primer lugar al comité de empresa la decisión de rechazar su oferta para la viabilidad del ente, algo a lo que se había comprometido el vicepresidente del Consell, José Císcar, quien emitía la respuesta oficial por la tarde vía telefónica primero y por escrito más tarde.

Allí, en Madrid, el presidente del Consell se despachaba con los sindicatos. "Ahora están haciendo un planteamiento muy parecido al que nosotros hicimos", explicó, para añadir que en su día lanzaron un "órdago" de "todo o nada".

Pese a la oferta de los sindicatos y la posibilidad jurídica abierta para la negociación, la medida de cierre permaneció congelada. La respuesta redactada por el departamento de Ciscar insistió en las dificultades para la viabilidad económica y la falta de tiempo para abordar los procesos necesarios. Sin embargo, la percepción que se desprende del cierre es que la decisión ha sido política, y su autor, el presidente Fabra.

El jefe del Consell quería su puñetazo en la mesa. Así lo consideran diversas fuentes del partido y del Ejecutivo, donde se ha cerrado filas en torno a la decisión. Desde el Gobierno valenciano, aunque más de un alto cargo cuestione en privado la medida, nadie se ha atrevido a rechistar. En la misma línea se han movido desde la formación popular: "La gente del partido lo ve bien y creemos que el ciudadano de a pie considera RTVV un derroche. Hay que dar prioridad a otras cosas", comentaba ayer a este diario un cargo del PPCV.

El escenario elegido por Fabra para dar la estocada final a RTVV: un desayuno informativo de EP en Madrid. FOTO: A. PUYOL 

Hasta los que han disentido con Fabra en varias ocasiones durante la legislatura, como Rita Barberá y Alfonso Rus, aunque no les agrade la idea, han prestado su apoyo al jefe del Consell en este camino que supone el fin de una herramienta básica de cohesión territorial y autogobierno. También la ha respaldado el secretario general del PPCV y conseller de Justicia, Serafín Castellano, pese a que es uno de los dirigentes que defendía la continuidad del ente hasta hace pocas semanas.

Cargos del segundo escalón y también del partido se preguntan estos días si a partir de ahora el PPCV y el Consell solo saldrá en televisión, y en ámbito nacional, para los escándalos de corrupción, ya sea Gürtel, Nóos o Cooperación; para un reportaje sobre el bloqueado Aeropuerto de Castellón o para algún otro episodio convulso en Les Corts Valencianes. "Pierdes la forma de entrar en los hogares valencianos, de hacer que se luzcan alcaldes... y aunque la audiencia estuviera siendo baja, los informativos seguían viéndolos muchas personas", opinaba un cargo del segundo escalón del Consell.

No son pocos los que ven en la "precipitación" el gran error de Fabra. "Sin anunciar el cierre de golpe, con unos pocos días reflexión, tal vez se podía haber encontrado un camino", lamentan algunas fuentes populares.

Sin embargo, estas son pequeñas voces dentro de un partido que se ha puesto detrás de su presidente en el cierre de una televisión autonómica que el PP ha llevado a la ruina económica (más de 1.200 millones de euros de deuda) en los últimos 18 años. No cabe duda que una rectificación de Fabra, y más tras la solicitud de respaldo hecha a medios nacionales y locales, hubiera sido una tarea delicada. Por eso mismo la decisión del cierre de RTVV es política: se podía evitar y no se ha querido evitar.

Así pues, el responsable principal del fin del ente público es el presidente Fabra, acompañado del Partido Popular de Comunitat Valenciana, que ha respaldado con su mano en el hombro, su voto o su silencio esta medida. El tiempo y las urnas dirán si la gente de la calle realmente quería o no una televisión propia.

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3 comentarios

Joanot escribió
27/11/2013 11:14

Creo que a bastantes valencianos les gusta hacer penitencia, son sumisos y aceptan sin rechistar los abusos de unos dirigentes ineptos en el mejor de los casos, y gangsterianos en el peor de ellos. ¿Cómo es posible que aún estemos dudando de si una televisión es viable o no lo es? Pues depende del contenido del mismo y como lo gestiones!! No depende del idioma en que lo emitas! Y si encima era el único canal que se emitía, en teoría en valenciano (puesto que la realidad no era así), pues era potencialmente, todavía más viable. Lo que hay que hacer es conseguir que nunca más un canal público se cope de gentuza maleante cuyo único mérito de estar ahí es ser unos palmeros y chupópteros de los que ostentan el poder. ¿Cómo? Garantizando su independencia, su gestión responsable y el uso del idioma por ley. Soluciones a este despropósito los hay. Sólo hay que esperar que el PP (anticultura valenciana) esté en la nevera durante unos veinte años o más. ¿La sociedad valenciana habrá aprendido la lección? Yo tengo mis dudas...

Boro Inot de las Marismas escribió
27/11/2013 08:26

En la Generalidad Valenciana son campeones de fama internacional en corrupción, despilfarro y mala gestión. Actualmente su archiquebrada economía está siendo monitorizada y asistida no solo por Madrid, también por funcionarios de la Unión Europea para los que nuestras autoridades, además de descerebrados, son una especie de mentirosos contables compulsivos. Europa no entiende la infinita aparición de deuda en cada cajón, en cada rincón y bajo cada alfombra de la Generalidad Valenciana; como tampoco entiende la existencia de una televisión autonómica, un lujo mil millonario que no nos podemos permitir. Como penitencia los dueños del dinero han ordenado su cierre, Rajoy se ha limitado a transmitir la orden y Fabra a su inmediata ejecución. RTVV se hubiera cerrado con o sin ERE, con o sin sentencia.

Fart escribió
27/11/2013 07:08

Pero ¿seguro que es una decisión de Fabra? me parece que es un mero ejecutor de decisiones de Montoro, Beteta..., al que no le queda más remedio que ponerse al frente de la manifestación para que, al menos, parezca que pinta un poquito.

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