X AVISO DE COOKIES: Este sitio web hace uso de cookies con la finalidad de recopilar datos estadísticos anónimos de uso de la web, así como la mejora del funcionamiento y personalización de la experiencia de navegación del usuario. Aceptar Más información
GRUPO PLAZA
LA OPINIÓN PUBLICADA

Podemos: ¿un filón para el Partido Popular?

GUILLERMO LÓPEZ GARCÍA. 13/07/2014

LA OPINIÓN PUBLICADA

Guillermo López García

Profesor titular de Periodismo de la Universitat de València
Artículos anteriores

Comparte esta noticia

Los 'populares' piensan que Podemos es menos peligroso para ellos que los socialistas, porque no abarca con igual eficacia que el PSOE (al menos, el PSOE anterior a la crisis) a los votantes centristas, dejándoles "desvalidos" en manos del PP

VALENCIA. Desde que apareció en nuestras vidas con sus cinco escaños, Podemos se ha hecho casi omnipresente en los medios de comunicación. Ya no es sólo Pablo Iglesias, contertulio perfecto, con un excelente dominio de los tiempos televisivos y la lógica de los distintos formatos en los que participa, además de una notable inteligencia y capacidad expositiva. Es todo lo que tiene que ver con este partido.

Obtuvo un 8% de los votos, pero, como ya hemos comentado en varias ocasiones, su efecto en la política española, a todos los niveles, hace pensar que sus resultados fueron aún mejores... o que sus expectativas en las encuestas van mucho más allá de ese 8%. Entre otras cosas, porque apenas se publican encuestas, y las que aparecen -con cuentagotas- le otorgan ya un 15%, a poco más de cinco puntos del PSOE.

El interés por Podemos es genuino, pero también existe una evidente labor concertada desde muchos medios de comunicación, así como desde el partido en el Gobierno, por poner el foco sobre su programa, sus motivaciones y, sobre todo, sus líderes. Son continuas las informaciones escandalosas que sobre Podemos publican algunos medios; a menudo, más escandalosas por cómo cuentan los hechos que por el potencial escandaloso de los hechos que cuentan.

Y llama la atención, incluso en una cotidianidad política tan poco civilizada como la española, el volumen y el tono de los gritos y acusaciones que surgen desde las filas conservadoras, y que al final se resumen en el lugar común en el que acaban casi todas las cosas en España, nuestra Ley de Godwin particular: X = ETA. En este caso, Podemos = ETA.

En un contexto de normalidad, podría pensarse que una cobertura mediática tan negativa como esta es perjudicial para Podemos. Pero, en el escenario de desafección que vivimos, es más que probable que contribuya a proveerles de más votantes, así como a reafirmar muchos votos obtenidos en las Europeas. De manera que, aunque pierdan algunos apoyos, sean más los que ganen a cambio en el proceso.

Desgastar al PSOE golpeando a Podemos

¿Por qué se afana tanto el PP en atacar a Podemos? La respuesta es más que obvia: puesto que el principal nutriente de votantes de Podemos es el PSOE, engordar electoralmente a Podemos (que es lo que provocan estos ataques desde el PP) implica adelgazar (aún más) al PSOE. La estrategia no es nueva: es, de hecho, exactamente la misma que la que ensayaron los gobiernos de Aznar en su segunda legislatura con sus desaforados ataques al nacionalismo catalán y -sobre todo- vasco: crear una polarización política en torno a un eje (entonces fue el identitario: un choque de nacionalismos) que obligue a posicionarse a los votantes y vacíe el campo intermedio.

Pedro Arriola

En aquella ocasión, no puede decirse que al PP le saliese demasiado bien la apuesta, pues, como recordarán, el PSOE alcanzó el Gobierno en 2004. La estrategia de polarización tiene el problema de que moviliza a los votantes abstencionistas: a los propios, pero también a los contrarios. Y, puesto que los contrarios (los votantes de izquierda) tienden a ser más abstencionistas, el resultado final no suele ser demasiado atractivo para los intereses del PP. Por eso este partido acabó volviendo al redil de Pedro Arriola tras su fracaso electoral de 2008 (culminación de una legislatura particularmente crispada), con un perfil más bajo, menos agresivo, más volcado en la gestión.

Así pues: ¿yerra el PP en su nueva apuesta de tensionar el escenario político, esta vez en torno al eje netamente ideológico (izquierda-derecha)? No está tan claro. Podemos, piensan en el PP, es menos peligroso para ellos que el PSOE, porque no abarca con igual eficacia que el PSOE (al menos, el PSOE anterior a la crisis) a los votantes centristas, dejándoles "desvalidos" en manos del PP.

En principio, este análisis se antoja correcto en líneas generales: no parece que el sector más centrista, que oscila tradicionalmente entre PP y PSOE, pueda verse cautivado con similar eficacia por Podemos y su discurso. Pero olvida varias cosas. Por un lado, que el PSOE no parece necesitar demasiada ayuda para hundirse electoralmente: ya se desinfla solo. Sus votantes se están desperdigando hacia otras muchas opciones. La agresividad discursiva y de las políticas de fondo del PP (así como, no lo olvidemos, el claro fracaso de su gestión hasta la fecha) escamotean la posibilidad de que los más centristas vayan a este partido. Así que huyen, en lugar de ello, a la abstención.

En cuanto a los votantes más hostiles hacia el PP (la mayoría de los votantes del PSOE), muchos irán a Podemos, en parte por la clara percepción de que este partido es quien más nítidamente se opone a las formas y contenidos tradicionales de la política (de las que participarían tanto PP como PSOE). Una percepción cultivada por el propio PP.

Cañete y Valenciano no obtuvieron buenos resultados

Por otro lado, no conviene dejar de lado el fenómeno, verdaderamente notable, del giro a la izquierda experimentado por el país en las últimas Elecciones Europeas. La división del voto según criterios ideológicos, que en 2009, en los anteriores comicios europeos, mostraba una ventaja de cuatro puntos de las opciones conservadoras (un 50% frente a un 46% de los partidos ubicados en la izquierda política), en 2014 ha pasado a distribuirse así: 42% derecha, 49% izquierda.

Una explicación sencilla de este movimiento de los votantes hacia la izquierda viene dada por la situación económica: el aumento de la precariedad, el deterioro de los servicios sociales, el empobrecimiento general, están creando una ciudadanía más reivindicativa respecto de estos problemas, y más dispuesta a arriesgarse y protestar, visto que lo que pueden perder (lo que en teoría garantizan los partidos "de orden") es cada vez menos.

Por esta razón, el "voto protesta" en España está siendo copado casi totalmente por la izquierda. El problema, desde el punto de vista de la formación de mayorías, es que se trata de un voto disgregado entre varias opciones. En cambio, las alternativas surgidas frente al PP son escasas, y con poco éxito electoral hasta la fecha. De manera que el PP monopoliza su espacio electoral, aunque sea un espacio cada vez más reducido. Y de ahí que la aparición de Podemos, quizás estén pensando en el PP, pueda convertirse en la garantía de su permanencia en el poder; al menos, en el Parlamento español. En cambio, tal vez no ocurrirá lo mismo en los parlamentos autonómicos y locales, como veíamos la semana pasada, ni siquiera si median leyes electorales de urgencia para consolidar mayorías con un 30% de los votos.

#prayfor... Descomposición en la Generalitat Valenciana

Donde parece totalmente imposible que el PP siga manteniendo el poder tras las elecciones, por mucho que ataque a Podemos o al "tripartito catalanista", es en la Generalitat Valenciana. Porque es tal la degradación de la situación política, económica y social en la Comunidad Valenciana, y tan evidente el desgaste del PP como consecuencia de ello, tan clamoroso su papel central en el desastre, que día tras día puede verse cómo, tanto en Valencia como en Madrid, son los propios dirigentes del PP los que dan por perdida la Generalitat y quién sabe cuántos ayuntamientos.

Montoro y Fabra

Esta semana hemos vivido abandonos de significados miembros del gobierno valenciano (la cúpula de la conselleria de Educación, regentada por María José Catalá, aspirante a suceder a Fabra no sabemos si en 2015 o 2019); rumores de intervención desde el Gobierno central; pulsos a dicho Gobierno desde la Generalitat y desde el empresariado valenciano, en un intento de mejorar el semicolonial modelo de financiación autonómica que padecemos... que no tienen efecto alguno para reconducir la situación y evidencian la debilidad de las instituciones valencianas.

Y, para rematar la faena (esta semana; ya veremos qué ocurre la siguiente), la Comisión Europea ha abierto una investigación a la Generalitat Valenciana para comprobar si se falsearon las cuentas de gasto sanitario para maquillar el déficit a lo largo de sucesivos ejercicios. Y, por si alguien tuviera alguna duda de en manos de quiénes estamos y qué prioridades tienen, la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, se apresuró a acusar de ello... a José Luis Rodríguez Zapatero. Culpable no sólo de los fracasos y errores de su gestión de Gobierno (que bastante tiene ya con ello); también de los fracasos y errores de los gobiernos autonómicos del PP en la época, así como de los fracasos y errores del actual gobierno de Rajoy, responsable de nada, salvo de los éxitos, en el caso de que llegue alguno.

LA OPINIÓN PUBLICADA

Guillermo López García

Profesor titular de Periodismo de la Universitat de València
Artículos anteriores

Comparte esta noticia

8 comentarios

jose escribió
16/07/2014 19:20

No se a qué espera el PSOE para reflotar drásticamente el obamismo de ZP. Un país serio debería tener un bipartidismo moderado. La diversidad política (y creo que cultural) per se no es buena, es más inoperante y conflictiva que la unidad. Mientras no haya un bipartidismo que reuna las fuerzas de "izquierda" en uno de ellos el PP puede seguir riendo el último. Cuando el PSOE haga esto, Podemos e IU deberían desaparecer políticamente.

Guillermo López escribió
16/07/2014 17:12

Gracias a todos por vuestros comentarios. Realista, yo coincido contigo en que Podemos tiene más potencial de crecimiento del que se asume, y así lo explico en el artículo. En lo que no coincidimos es en las motivaciones del PP, y es difícil elucubrar sobre ello. ¡Tendrían que aclararlo desde el propio PP! En cuanto a los comentarios que aportáis después (Lluís, Galaico, JoJo, Teodoredo...), creo que coincidimos en una cuestión central: desde el punto de vista de movilizar a la derecha es más eficaz Pablo Iglesias que Pedro Sánchez... Pero la cuestión es que a) Pablo Iglesias también moviliza a mucha más gente a su favor; b) el PP ha perdido un montón de votantes por muy diversas razones que difícilmente volverán con genialidades como la asociación entre Podemos y Venezuela, como bien indica JoJo; c) a mí me parece que la apuesta del PP en adelante es movilizar al núcleo duro de su electorado, más fiel que el del PSOE, y tratar de asegurar al menos la primacía electoral, a la espera de que el nuevo PSOE les haga de socio menor en una Gran Coalición. Un cordial saludo

jose escribió
16/07/2014 08:47

Feminazis, animalistas y filoislamistas campan a sus anchas entre las filas de Podemos. Una lástima para la izquierda y para la ideología política en general.

Teodoredo escribió
15/07/2014 09:03

No sé yo hasta qué punto es válido un argumento montado en torno al "votante de centro". ¿Existe realmente esa criatura mitológica? En cualquier caso está claro quiénes van a votar a Podemos: los muertoshambre, los marginaos, los gays, las lesbianas, los tontos y débiles que han perdido su trabajo y su casa, los pringaos. ¿Y cuántos miembros integran estos colectivos en la Espéin de la NEP (Nueva Economía Pepera)? Pues son legión. El error de cálculo no es sólo que el psoe no necesita ningún tipo de ayuda para hundirse, es sobre todo que no se dan cuenta de que han tenido tanto éxito a la hora de asegurarse de que nadie va a poder quitarles a sus hijos el derecho hereditario a constituir las élites del futuro que ya no queda nadie que pueda votarles racionalmente sin estar en el tinglado; así, sus posibilidades de éxito se ven reducidas a las que le brinda el voto identitario. Afortunadamente para ellos los que votan pp por folklore también son legión y éso les evitará un descalabro como el del psoe. También, sí, en Valencia, en Madrid, en las dos Castillas, en Murcia, en la Rioja, en Galicia... donde continuarán siendo la fuerza hegemónica. El hundimiento del PP constituirá en su estancamiento. ¡Que no es poco! Que un partido con una fuerza simbólica y un instinto para empatizar con las masas como el PP vea reducida la velocidad de su crecimiento o que incluso se frene no es moco de pavo.

galaico67 escribió
14/07/2014 19:00

¿PsoE? ¿Izquierda? ¿Mande? Me gustaría muy mucho que alguien , sobre todo de los que creen que el PsoE es izquierda, elaboraran un decálogo del socialdemócrata, ya no izquierdista paramarxista, a ver cuantos puntos cumplía el PsoE (y el PP) de ese decálogo... Y esto los escribe un señor de orden que de tan al extremo que se ha ido el centro, ya casi es de la ETA...

JoJo escribió
14/07/2014 16:41

Este artículo daría para varios comentarios pero voy a intentar resumir: 1) Podemos es lo mejor que le ha pasado al PP en los últimos diez años ya que supone dividir aún más a la izquierda y debilitar el PSOE. Otra cosa es que el PP con un estrategia electoral incorrecta no lo aproveche. 2) Ya tenemos ganador del certamen mister PSOE 2014: Pedro Sánchez. Veremos si él y sus circunstancias ralentizan el proceso de pérdida de votos... o lo aceleran. 3) Conozco votantes del PP que afirman que no volverán a votar a este partido en mucho tiempo. Ellos también han perdido sus empleos o sus casas o sus ahorros o su negocio... o varias de estas cosas. Salvo los ultras, que son bastantes, el votante del PP está empezando a desmovilizarse o a cambiar el sentido de su voto. Creo que a eso se le llama voto flotante. 4) En las europeas, Podemos contaba con el factor sorpresa, ahora cuenta con el factor voto. Mucha gente que en un principio los veía como frikis ahora, con más de un millón de votos, los ve como una opción más. 5) El PP está cargando mucho las tintas con la relación de Pablo Iglesias con Venezuela. ¿Creen de verdad que a la gente le importa mucho Venezuela? Que vayan a un comedor social, a una cola de INEM, una asamblea de la PAH o un grupo de estafados por las preferentes y pregunten por la situación de Venezuela a ver que les cuentan. 6) El riesgo que corre Pablo Iglesias es el de quemarse. La sobreexposición mediática puede pasarle factura y acabar siendo como el osito de Tous: la imagen que ha fagocitado la marca. Estoy segura de que en Podemos hay más gente válida para participar en los medios. 7) No lo recuerdo bien porque era una cría, pero François Mitterrand hizo una gran campaña de descrédito contra Jean-Marie Le Pen. Su objetivo no era combatirlo políticamente sino restar votos a sus rivales de centro-derecha (qué intrigantes tan sutiles estos franceses, se nota que a Richelieu lo llevan en la sangre). El caso es que el tiró le salió por la culata: segunda vuelta a las presidenciales francesas sin candidato socialista, pero con Chirac y, oh sorpresa, Le Pen. ¿Podría pasar algo así en España? Y una pequeña anécdota sobre Pedro Arriola. La noche de las elecciones europeas sufrió un desmayo. ¿Sería del disgusto?

Lluís escribió
14/07/2014 14:35

Al PP le va bien Podemos para mantener movilizado a su electorado. No es nada nuevo, en su día el miedo a Aznar y a la caverna pudo movilizar y mantener movilizado el favor del PSOE al electorado de izquierdas, se iba a votar a ZP tapándose la nariz, incluso con máscara antigas, pero sirvió para lo básico, que es conseguir votos. El prograda de Podemos asusta a mucha gente conservadora, y los medios de la derecha ya se encargan de magnificar todo lo que ayude a reforzar esa sensación. Buena parte del electorado del PP está mosqueado por los impuestos, la pérdida de poder adquisitivo de pensiones y salarios de funcionarios, que el banco ya no les da crédito o lo que sea; alguno puede que incluso esté mosqueado porque no han metido en la cárcel a Mas o son demasiado blandos com maricones y abortistas. Esta gente no iba a votar al PSOE, pero bastantes dejarían de ir a votar ya alguno se iría con Rosa de España o don Alejo. Por lo menos, en número suficiente como para perder cómodas mayorías absolutas en un momento en que no hay nadie haciendo cola para pactar con ellos o plantearían condiciones inaceptables. En cambio, el de la coleta les hace el favor, y permite recuperar, no ya las formas de la primera legislatura de ZP o la última de Felipe, sino las de 1936, vendiendo la moto que hay que elegir entre el PP o el apocalipsis, ya sólo les falta poner imágenes de quema de conventos, violación de monjas o el ejército rojo avanzando por Pomerania a principios del 45. No sé si les va a funcionar, puede que eso acaba volviéndose contra ellos, pero desde luego tienen más opciones así que defendiendo la brillante gestión que han hecho.

Realista escribió
13/07/2014 19:23

No estoy de acuerdo. No me parece realista el artículo, teniendo en cuenta el panorama actual. El PP sabe que Podemos es muy peligroso para sus intereses, ya visto en las elecciones europeas; Podemos tiene un ascenso brutal, y eso ya se sabe a día de hoy por las encuestas. Saben que la izquierda y los abstencionistas son mayores, y que muchos de los que votaban al PSOE se pasan a podemos. Por eso los ataques tan brutales hacia Podemos y Pablo Iglesias. Eso no se hace precisamente para que gane más votos, sino para que no los gane.

Escribe un comentario

Tu email nunca será publicado o compartido. Los campos con * son obligatorios. Los comentarios deben ser aprobados por el administrador antes de ser publicados.

publicidad