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EL FROB SUSCRIBE LA AMPLIACIÓN DE 1.000 MILLONES

La subasta de Banco de Valencia vuelve al cajón

JOAQUIM CLEMENTE. 22/06/2012 El FROB decide aplazar la venta tanto de la entidad valenciana como de Catalunya Caixa aunque asegura que no las liquidará

VALENCIA. Era prácticamente nadar contra corriente y al final la evidencia se impuso al voluntarismo. El Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) tiró, al menos temporalmente, la toalla de la subasta del Banco de Valencia. Era una opción que estaba sobre la mesa desde hace semanas pero que se había intentado evitar a toda costa. El mensaje de que la única posibilidad que se contemplaba desde la administración provisional del banco era la venta a un tercero chocaba cada día con las señales que apuntaban en dirección contraria. Finalmente, la corriente del tsunami financiero que se desató en España con la crisis de Bankia acabó por imponerse.

La noticia de la cancelación de la subasta del banco la dio el subgobernador del Banco de España y presidente del FROB en su primera aparición pública. Fue durante la presentación de los resultados de los dos informes sobre las necesidades de capital del sistema financiero español. Fernando Restoy lo hizo público antes de que se comunicase públicamente por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), a la que se había remitido la decisión momentos antes de comparecer ante los medios de comunicación.

El secretario de Estado de Economía, Fernando Jiménez Latorre y el subgobernador Fernando Restoy 

"Las subastas de las entidades financieras que estaban controladas por el FROB se aplazan", dijo Fernando Restoy. Los motivos: todo el plan de recapitalización de la banca española pasa ahora a contemplarse desde un prisma único, el que marca el rescate que se va a solicitar al Eurogrupo de hasta 100.000 millones de euros. De ahí saldrá el dinero que se inyectará ya no solo para Banco de Valencia, sino también a todas las entidades que lo necesiten y no puedan conseguirlo por sus medios.

En todo caso, y ese fue el mensaje que se envió desde los administradores del FROB tanto al mercado como a los propios empleados de la casa en un comunicado interno, el compromiso con la viabilidad de Banco de Valencia no se paraliza totalmente. El fondo público suscribirá ya mismo la ampliación de capital de 1.000 millones de euro a la que se había comprometido y que ya fue comunicada a Bruselas.

La clave es que Banco de Valencia necesita más dinero: hasta 1.600 millones de euros como mínimo, dato que es conocido. Esa tramo de la recapitalización era el que estaba vinculado a la subasta. El comprador del banco debía presentar un plan de futuro que incluyese ese saneamiento. Este elemento, de hecho, se repetía insistentemente en el folleto de la ampliación de capital remitido por el Banco de Valencia a la CNMV y que, como publicó ValenciaPlaza.comhacía especial hincapié en la incertidumbre de un proceso de saneamiento que tenía muchos flecos pendientes, hasta el punto que prácticamente recomendaba a los inversores no acudir a la ampliación de capital.

La cuestión es que el agravamiento de la crisis financiera y la necesidad urgente de sanear a la banca española para evitar la espiral crítica de la economía española, materializada en la sangría de confianza de los inversores en la deuda pública, ha estrechado ya el poco margen que había para sacar adelante la subasta. La incertidumbre sobre la cantidad de dinero que necesitará cada entidad -ya no solo el Banco de Valencia, sino también sus posibles compradores- se mantendrá hasta que se conozcan los resultados de los informes encargados por el Banco de España a las cuatro grandes auditoras, PwC, KPMG, Deloitte y Ernst & Young. Eso será en septiembre. Hasta entonces, todos quietos.

UN ESCENARIO INCIERTO

Lo que ocurrirá a partir de ahora es una incógnita que este jueves no acertaron tampoco a desvelar ni Restoy ni el secretario de Estado de Economía, Fernando Jiménez Latorre. No en vano, todo el plan de rescate financiero está vinculado a las condiciones que deberá pactar (o aceptar) España en su acuerdo con el Eurogrupo. La vigilancia que aplicarán los socios europeos sobre el destino del famoso magacrédito de 100.000 millones será estricta y no permitirá sentimentalismos.

Este punto, el de la llegada del rescate, era clave para el futuro del Banco de Valencia. Tal y como explicó ValenciaPlaza.comcompletar la subasta antes de la implantación de controles más estrictos por parte de la Comisión Europea (lo que ya se conoce como la llegada de los 'hombres de negro') era fundamental. Ahora el proceso ya tiene otros condicionantes.

En todo caso los dos responsables económicos españoles sí lanzaron dos mensajes a los que poder acogerse desde un punto de vista esperanzado para el Banco de Valencia: el Gobierno no contempla liquidar bancos ya que considera que es más caro que sanearlos, y no descarta que se puedan mantener en el futuro ayudas a la compra de los bancos que están en manos del Estado mediante los conocidos como esquemas de protección de activos.

Este último elemento es clave para cualquier proceso de venta que se pueda emprender en el futuro, ya que sin ayudas que compensen las pérdidas futuras sobre los activos inmobiliarios nadie acudirá a la venta ya no del Banco de Valencia sino de cualquier otra entidad. Y si bien pensar en un esquema de protección de activos financiado por el Fondo de Garantía de Depósitos como los que obtuvieron Sabadell con CAM y BBVA con Unnim se antojan una quimera, el secretario de Estado sí dejó abierta la opción al equipararlos en el fondo con la creación de un banco malo, ya que el objetivo final es el mismo: apartar lo tóxico para que el negocio financiero de las entidades con problemas pueda continuar.

De momento todas las esperanzas de compradores y comprados se aplazan. El verano se antoja movido en el sector financiero, a medida que se vayan confirmando nuevos datos. Pero para saber la verdadera situación de la banca española, y en especial del bloque que interesa a Banco de Valencia (Bankia es un caso aparte y como tal se tratará), habrá que esperar a septiembre. Y entonces se abrirán nuevos caminos. Quizá se pueda retomar la subasta. Quizá Banco de Valencia pase a formar parte de un gran grupo de bancos nacionalizados. O quizá, y este sería el caso menos deseable, los hombres de negro impongan sus condiciones. Un verano de infarto.

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