menús para todos los gustos

Ideas para que tu cena de empresa sea un éxito

A estas alturas ya deberías saber dónde y cuándo toca la comida o cena de empresa. Esa noche mágica en la que hasta el muermo de contabilidad o la bruja de tu jefa pueden terminar abrazdos cantando Raphael en el karaoke

| 06/12/2019 | 7 min, 22 seg

Deseada para algunos, aborrecida para otros. Tanto si militas en un bando como en el otro, la comida o cena navideña de la empresa es un trámite que hay que pasar. A ser posible, sin hacer nada de lo que te puedas arrepentir el lunes.  Pero antes de las copas (para muchos la verdadera esencia de la cena de empresa), hay que comer y a ser posible, hacerlo bien. 

Si eres jefe o jefa y estás leyendo esto, no seas rata, que solo celebramos la navidad una vez al año y el bar del polígono ya lo tienen muy visto tus empleados. Valencia está lleno de lugares donde comeréis de lujo. No hace falta gastarse un riñón, desde 19 euros más bebida podemos encontrar menús pero que muy dignos. Hemos hablado con algunos de esos restaurantes que ya se preparan para la avalancha navideña. Desde un bar hasta un dos estrellas de Michelin. 

Lo días fuertes para las cenas o comidas de empresa son los fines de semana siguientes del puente.  12,13 y 14  y 19, 20 y 21 de diciembre. Si quieres ir a un restaurante alguno de esos días y no has reservado, no lo tendrás fácil. En muchos de ellos ya no quedan mesas desde hace semanas. En Marvi desde hace un mes no tienen sitio los días fuertes, nos cuenta Tino Fernández. Y es que las cenas de empresa se han expandido mucho más allá de lo meramente corporativo. Las madres de la guardería, la gente de Pilates, tus compañeros de hace dos curros, los del club excursionista... ningún grupo sin su cena de navidad.  Por eso a mitad del mes de noviembre, los más previsores empiezan a reservar.  "A principio de noviembre empezamos a recibir peticiones y agradecemos esta antelación porque así tenemos tiempo para comunicarnos con el interlocutor del grupo y poder realizar el menú perfecto. Estas reservas requieren de una atención extra y se requieren muchas comunicaciones hasta que está definido el menú definitivo" afirman desde los restaurantes de Quique Dacosta.  

De los restaurantes que Quique Dacosta tiene en Valencia, los cuatro ya tienen el libro de reservas a tope. "Quizás en Llisa negra, al ser más novedoso tengamos más peticiones. Hemos notado también que en El Poblet, después de recibir la segunda estrella Michelin, se han incrementado las reservas de este tipo de evento, de cara a Navidad de grupos pequeños de 6-8 personas", aseguran. También por los restaurantes del otro gran nombre de la gastronomía valenciana, Ricard Camarena, pasarán muchas cenas de empresa. Tanto en Habitual como en Canalla bistro. Dedes octubre llevan recibiendo reservas, incluso algunos clientes reservan sus mesas de un año para otro.  Lo bueno es que si intentas reservar en uno de ellos y no tienen sitio, te pueden derivar al otro. Lo que es seguro es que comerás bien en cualquiera de ellos.  En Yarza,  intentan que las mesas no sean muy grandes, máximo 15 personas, si son más, dan la opción de alquilar todo el local.  "Varias mesas grandes crean un alboroto que puede incomodar a mesas que buscan más tranquilidad", explica Manu Yarza. 

La mayoría de los restaurantes diseñan menús especiales para este tipo de celebraciones.  Muchos de ellos son menús cerrados donde el cliente sabe exactamente lo que se va a gastar, es el caso de Marvi o Yarza. Tanto Ricard Camarena como Quique Dacosta ofrecen personalizarlos a gusto del grupo y ofrecen diferentes franjas de precios.  En Ca Duart, el restaurante de Carlos Duart y Dana Tanasoiu en la calle Císcar, ofrecen una fórmula intermedia. El cliente puede elegir entre el menú Ca Duart o el menú Carpe Diem, pero según el número de entrantes que elija, pagará una cosa u otra. Son dos menús, pero seis opciones. 

¿Qué se tiene en cuenta a la hora de confeccionar estos menús? 

"Intentamos confeccionar un menú con productos de temporada, como es nuestra filosofía, que sea un menú que pueda agradar a la mayoría de público para evitar muchos cambios y que muestre nuestros platos", afirma Manu Yarza. "A la hora de diseñar estos menús concebidos para grupos tenemos en cuenta ofrecer platos de agrado generalizado. Sabemos qué platos y qué sabores son apuesta segura porque el público nos los ha avalado en el día a día. También atendemos las alergias e intolerancias que nos comunican con antelación para que todas las personas del grupo disfruten de la experiencia conjuntamente", señalan desde Quique Dacosta.

Los gustos del cliente y el presupuesto que se baraja  es para los restaurantes de Ricard Camarena los dos parámetros a tener en cuenta a la hora de elaborar las opciones.  "El cliente quiere algo especial ese día. No quiere bravas y calamares. Nosotros trabajamos con un menú de 19 euros y otro un poco más elaborado de 29, más bebida. En general, la gente se suele decantar por el superior", añade Tino Fernández.   

Una noche de excesos

Se elija lo que se elija, lo que parece claro es que la cena de empresa es un día de desenfreno en el que se estrechan lazos entre compañeros con los que no habías cruzado ni media palabra en tres años y se producen grandes actuaciones etílico estelares que quedan  para siempre en el recuerdo.  En la mesa, aún sabemos comportarnos, pero en cuanto aparece la primera copa... "La gente está relajada, están con compañeros y amigos  y es normal que nos vengamos arriba en todos los sentidos",  cuenta Manu Yarza. "Normalmente la primera copa se la toman en Marvi. La gente sabe que en cuanto te mueves de un sitio, pierdes a la mirad del grupo por el camino, así que mucha gente prefiere tomarse aquí la copa", agrega Tino Fernández. "El servicio de copas de sobremesa se ve incrementado en las reservas de grupo de empresa con respecto a otras reservas generales de grupo porque quizá éstos estén más dispuestos a la celebración y a disfrutar de la sobremesa", apuntan desde los locales de Dacosta.  

Pase lo que pase en la cena de empresa, nada se podrá comparar a lo que acontece en el periflú, la mítica cena de navidad que el Corte Inglés organiza para sus trabajadores, esa que esbozó nuestra compañera Lidia Caro en este genial artículo y que un trabajador de la propia empresa describía: «hay demasiado desparrame, putiferio, golferio... cotileos, borraxeras... y un sin fin d cosass traviesass más xD». 

Mejor en privado

Para poder descontrolar sin ruborizarse, para estar más relajados, más anchos o más tranquilos, muchos de los restaurantes ofrecen la posibilidad de celebrar la cena de empresa en un espacio privado. Los famosos reservados. "En Canalla los solemos ubicar en la zona que antes ocupaba Ricard Camarena. En HABITUAL, solemos reservar alguna de las zonas que hay en los extremos de la sala, tanto a izquierda como a derecha, aunque depende de lo numeroso que sea el grupo. También ofrecemos La Cambra si nos piden exclusividad de espacio", afirman desde Camarena.  En El Poblet y en Llisa negra disponen de espacios reservados. En Vuelve Carolina el salón del fondo se suele destinar por completo a reservas de grupo cuando las hay. Hay ocasiones en las que si el grupo es grande se elige la opción de reservar el local entero en exclusiva. En La Ferrera, la arrocería de Chabe Soler en Pinedo, también tienen salones privados. 

¿Queda alguna mesa libre?

Sí, alguna queda en la mayoría de los restaurantes consultados. Los fines de semana se complica un poco, pero como suele haber alguna que otra cancelación de última hora, si aún no tienes decidida la cena, prueba a descolgar el teléfono. 

 Y cuidado con las cenas de empresa, que ya sabes que las carga el diablo. 

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