VALÈNCIA. Los cerca de 600.000 euros que todavía quedaban pendientes de distribuir de la ayuda concedida por la Fundación Amancio Ortega al Ayuntamiento de Albal ya tienen definida su hoja de ruta. El consistorio ha dejado listas las bases específicas para canalizar este remanente hacia comunidades de propietarios y aparatos elevadores afectados por la Dana del 29 de octubre de 2024, el último tramo de la subvención de 4 millones de euros que la fundación concedió a este municipio para hacer frente a los daños del temporal.
La activación de esta línea coincide con la moción registrada por Compromís per Albal, en la que exigía al gobierno municipal la elaboración y publicación "inmediata" de las bases reguladoras de estas ayudas y denunciaba la paralización administrativa de unos fondos que, según la formación, llevaban meses sin llegar a los vecinos afectados. Desde Compromís consideran que el retraso en la gestión del remanente resulta "injustificable", dado que los fondos fueron transferidos al consistorio en diciembre de 2024.
Cabe recordar que el portavoz de Compromís, Raúl Esteban, ha denunciado la situación a través de sus redes sociales en los últimos días, asegurando que el Ayuntamiento de Albal mantenía retenidos más de 600.000 euros "destinados a reducir los daños de la catástrofe". "No podemos permitir que más de medio millón de euros estén cogiendo polvo en un cajón mientras nuestros vecinos y vecinas continúan esperando soluciones", ha añadido. En la misma línea, Esteban ha reclamado al gobierno municipal que "se deje de excusas y de batallitas internas entre ellos y se ponga a trabajar de una vez por todas".
El remanente irá a comunidades y elevadores afectados
Frente a estas críticas, el Ayuntamiento de Albal defiende que el proceso de reparto no ha estado paralizado, sino condicionado por la complejidad administrativa y técnica de una línea de ayudas extraordinaria. La vicealcaldesa y concejala de Servicios Sociales, María José Hernández, explica a Valencia Plaza que el consistorio ya ha gestionado el grueso de las ayudas de Amancio Ortega, destinadas a paliar los efectos de la Dana.
La edil detalla que las bases regulan ayudas económicas dirigidas a personas físicas propietarias en edificios plurifamiliares cuyos elementos comunes y/o aparatos elevadores hayan resultado gravemente dañados como consecuencia de la riada. Se trata de una convocatoria singular dentro del mapa de municipios afectados por la Dana. De hecho, según destaca Hernández, Albal será el único consistorio que habilitará una línea específica para elementos comunes de edificios y ascensores, una tipología de daño especialmente relevante en fincas residenciales.

- Imagen de archivo de la Dana del 29 de octubre de 2024 en Albal. - Foto: KIKE TABERNER
Para diseñar esta convocatoria, el consistorio asegura haber trabajado durante meses en coordinación con administradores de fincas y presidentes de comunidades, incluidas aquellas sin administrador profesional, con el fin de recopilar la documentación necesaria y dimensionar las necesidades reales de cada edificio. En total, el Ayuntamiento de Albal ha trabajado con 93 comunidades de propietarios y siete elevadores de vehículos, datos que han servido de base para estructurar el reparto del remanente procedente de la aportación de la Fundación Amancio Ortega.
Nueva convocatoria de ayudas en el BOP
Además de esta línea, Hernández avanza que en los próximos días se publicará en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP) una nueva convocatoria de ayudas financiada con remanentes del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, destinada a viviendas afectadas que ya habían sido beneficiarias anteriormente. Tras su publicación, se abrirá un nuevo plazo de solicitudes.
Desde el consistorio añaden que también deberán asumir el coste de las auditorías vinculadas a estas subvenciones concedidas por el Ministerio y por el Real Patronato sobre Discapacidad. En este contexto, fuentes municipales apuntan que la resolución del Gobierno central, "del que forma parte Compromís", se ha demorado cerca de un año.
La activación de estas bases permite cerrar así el reparto de la ayuda extraordinaria recibida por Albal tras la Dana, dentro de una batería de aportaciones económicas habilitadas por la Fundación Amancio Ortega en varios municipios valencianos afectados. Además de los 4 millones concedidos a Albal, la entidad destinó 3,3 millones a Sedaví, 2,2 millones a Picassent y 4,3 millones a Torrent, entre otras localidades que sufrieron el impacto de la riada.