VALÈNCIA. El presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, mantuvo este miércoles una extensa reunión -4 horas de duración- con los tres líderes provinciales del PP: Vicente Mompó (Valencia), Marta Barrachina (Castellón) y Toni Pérez (Alicante). Un encuentro fuera de la agenda pública del que también participaron algunos colaboradores del jefe del Consell y del que no se emitió ningún comunicado oficial.
La reunión se producía en un contexto de incertidumbre en la formación popular respecto al calendario a seguir con relación a la celebración del congreso regional del PPCV, que debía celebrarse antes del verano pasado y que fue suspendido por la dirección nacional. Así, aunque la razón oficial que se esgrimió desde Génova para el aplazamiento era la situación de reconstrucción tras la Dana sufrida por la Comunitat Valenciana, el verdadero motivo era la duda sobre la continuidad del entonces presidente de la Generalitat y líder del partido, Carlos Mazón, muy debilitado por su gestión el día de la catástrofe.
Con el adiós de Mazón en noviembre, Génova, no sin ciertas dudas, decidió semanas después proponer a Pérez Llorca como sustituto en el Palau de la Generalitat. Además, lo situó al frente del partido pero no mediante un congreso, sino a través de una gestora, un órgano provisional que, teóricamente, se encargaría de conducir al PPCV a un cónclave oficial. Sin embargo, seis meses después, este no se ha producido y, desde la dirección nacional, no se había deslizado intención alguna de llevarlo a cabo, al menos mientras duraran las distintas elecciones autonómicas del primer semestre de este año.
No obstante, en los últimos días ha crecido el runrún sobre la posibilidad de que Génova se decida a acelerar los congresos autonómicos -o algunos de ellos, incluido el valenciano- para celebrarlos antes del verano. Así lo han publicado algunos medios nacionales, pese a que hasta ahora desde la dirección del PP se habían mostrado reacios a abrir este melón, apuntando en todo caso al otoño como fecha más apropiada.
Una circunstancia que ha agitado notablemente a los populares valencianos, donde no existe un quórum sobre la fecha más adecuada y, ni siquiera, sobre si debe celebrarse o no la cita orgánica. Así, según distintas fuentes consultadas por este diario, en la reunión celebrada este miércoles en el Palau esta no fue la cuestión central del encuentro, aunque sí fue comentada por los presentes.
En este sentido, y según las fuentes consultadas, el propio presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, aseguró no haber recibido la confirmación oficial de fechas para el cónclave, si bien pidió a sus compañeros de partido la necesidad de "ir todos a una" si se daba luz verde a la convocatoria. Cabe recordar, que la posición del propio jefe del Consell en los últimos tiempos respecto al congreso ha generado cierta incertidumbre: inicialmente Pérez Llorca tenía voluntad de celebrarlo, pero ese deseo parece haber decaído desde principios de año.
Respecto a las razones, fuentes populares consideran que el presidente de la Generalitat ha sufrido cierto distanciamiento con el líder provincial de Valencia, Vicente Mompó, en estos meses, un apoyo vital por ser el dirigente que acumula más tropa actualmente en el PPCV y que, además, cuenta con su homóloga de Castellón, Marta Barrachina, como principal aliada. Así, un eventual congreso probablemente obligaría a Pérez Llorca a realizar concesiones notables a este tándem; especialmente cuando además sobrevuela la sombra del expresidente Francisco Camps, que ha proclamado públicamente su intención de presentarse.
Mompó, por su parte, así lo vienen afirmando fuentes de su entorno desde tiempo atrás, es partidario de celebrar el congreso regional después del verano, para que suponga el pistoletazo de salida de la precampaña a las próximas elecciones autonómicas y locales de mayo de 2027. Por otro lado, según otras fuentes del partido, otra referente como la alcaldesa de València, María José Catalá, que en este caso no estaba en la reunión, viene poniendo distancia con la celebración del cónclave, probablemente para mantener una interlocución bilateral con Pérez Llorca, evitando que Mompó -con quien no tiene buena sintonía- gane poder orgánico mediante el citado congreso debido a su nutrida tropa.
La reunión: unidad y sondeos favorables
Más allá de las discrepancias y movimientos internos por el congreso, el encuentro no se centró en esta cuestión. Así, según las fuentes consultadas, Pérez Llorca hizo hincapié a sus compañeros sobre la necesidad de reflejar "unidad" en un contexto político complicado, por ejemplo debido a las protestas educativas y de sanidad. En esta línea, el presidente de la Generalitat insistió en la obligación de todas las Administraciones gobernadas por los populares de centrarse en resolver los problemas de gestión.
Al margen de esto, el jefe del Consell también desveló a sus compañeros la existencia de estudios demoscópicos actuales en poder del partido que arrojarían un resultado muy positivo para los populares en la Comunitat, con una victoria electoral sustentada en 37 escaños (-3 respecto a 2023) para el PPCV, mientras que Vox crecería hasta los 20 diputados (+7), lo que otorgaría la mayoría al bloque conservador incluso más amplia que en las pasadas elecciones.