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DISEÑO PARA EL PENSAMIENTO

¿Qué tenían en común David Bowie, Freddie Mercury y José Luís López Vázquez?

Un repaso al curioso perfil de algunas celebridades que ejercieron como diseñadores o estudiaron diseño antes de ser famosos cantantes, músicos o actores

16/04/2018 - 

VALÈNCIA. Un obstáculo añadido a la hora de intentar dignificar la profesión del diseño es lo banalizado del propio término en sí y el poco respeto con el que algunos personajes de la farándula deciden que de repente son diseñadores, al igual que el calificativo “de diseño” convierte cualquier objeto en algo frívolo y asumido como caro o extravagante.

El fenómeno de celebrities que se convierten repentinamente en diseñadores es una vulgarización que tiene mucho de marketing y poco de verdad, al igual que la vena literaria que les da a algunos por sacar su propio libro o un perfume con su nombre, y en este último caso nadie imaginamos a Antonio Banderas o a David Bustamante de alquimistas por las noches sacando nuevas fragancias, pero por algún extraño motivo creemos que cualquiera está capacitado para las profesiones de corte más creativo. No es nuevo que la figura del famoso se utilice como reclamo o para hacer de prescriptor, hasta que algún avispado agente vió más ingresos incorporando el propio nombre de la estrella de turno como marca y forzando a su séquito de fans a comprar sus productos. Y así es como, tocados por la varita de la inspiración, Beyoncé, Las Kardashian, Cristiano Ronaldo, Paris Hilton, Justin Timberlake, Britney Spears, Sarah Jessica Parker, Victoria Beckham, Pharrell Williams, Bono de U2, Kate Moss para Topshop o Penélope y Mónica Cruz para Mango, dicen haber ejercido de diseñadores para los productos bautizados con sus nombres, sean aplicaciones gráficas, calzado, complementos o colecciones de moda.

Y puede incluso que alguno de esos nombres tenga talento para el diseño, al igual que puede que Belén Esteban, Mario Vaquerizo o Ana Rosa Quintana sean buenos novelistas, sin ir más lejos algunos han hecho más que diseñar esporádicamente y el músico Lenny Kravitz tiene fundada desde hace quince años una empresa de diseño de interiores para clientes pudientes, o la presentadora y actriz Ellen DeGeneres que incluso ha hecho de comisaria para el Museo Nacional del Diseño Cooper-Hewitt de Nueva York y presentado una línea de mobiliario y textil para el hogar. Brad Pitt por ejemplo siempre ha mostrado su proximidad al mundo del diseño, y estuvo a punto de estudiar Publicidad y Diseño Gráfico cuando siendo veinteañero se mudó a California, siendo hoy día es co-propietario de la firma de diseño de muebles Pitt-Pollaro, mobiliario made in USA de alta gama y de exclusivas series limitadas.

Diseños de Dalí: Vis-à-vis de Gala, lámparas Bracelli, Muletas y Cajones y el sillón Dalilips. 

Sin ir más lejos, y ya eliminando cualquier atisbo de duda a cerca del talento de los mencionados de aquí en adelante, Salvador Dalí rompió las fronteras creativas del arte y de la pintura llevándose su glorioso surrealismo al mundo de la moda, al diseño de producto, al diseño gráfico y al del mueble. Comenzó sus escarceos en moda muy impactado tras conocer a Coco Chanel, colaboró con Christian Dior en su famoso vestido con cajones e hizo míticos el traje de langosta, el de esqueleto o el sombrero zapato, sirviendo a su vez de influencia para otros diseñadores. Rediseñó el logo de Chupa-Chups y en el diseño de producto y mobiliario comenzó con lo que hoy sería una intervención o performance y el surrealismo hecho extravagancia como el teléfono-langosta, para terminar creando los famosos Dalilips o sus colaboraciones con Jean-Michel Frank en mobiliario y en diseño de interiores, muebles de jardín o infinidad de productos del hogar tan sólo bocetados y que décadas después, ya en los 90, Óscar Tusquets decidió recuperar y hacer realidad de la mano de BD Barcelona Design.

El famoso actor español José Luis López Vázquez fue ilustrador y diseñador de carteles antes de despuntar en los escenarios. Comenzó joven como actor, pero lo compaginaba con la escenografía diseñando para obras de teatro de mediados del siglo pasado, precisamente cuando fue contratado en el equipo de publicidad y propaganda del Ministerio de Información y Turismo. López Vázquez era sencillamente dibujante, porque aún no existía siquiera la profesión del diseño en España, y se encargaba de la cartelería de la Fiesta de la Poesía o de la Feria del Libro de Madrid, además de convertir en míticas sus felicitaciones navideñas que a título personal terminó enviando a sus compañeros de profesión del mundo del cine español.

López Vázquez en sus años de dibujante y su cartel para la Feria del Libro de Madrid de 1955. 

Estrellas del rock formadas en diseño

Es llamativo encontrar, si repasamos perfiles famosos por haber marcado la historia de las artes, que algunos de ellos se formaron académicamente en diseño. No es que de la música o el cine saltasen al diseño para probar suerte, sino que antes de ser músicos o actores estudiaron diseño, como el polifacético David Bowie, con su fama de extravagante, camaleónico o mago de la experimentación, que estudió en la inglesa Bromley College of Art e incluso se dedicó al diseño en las décadas de los 60s y 70s especializándose en composición tipográfica. A modo de anécdota, fue precisamente en esa escuela en la que sufrió el accidente (en una pelea) por el que la pupila de su ojo izquierdo se dilató permanentemente creando parte de la leyenda del hombre que tenía un ojo de cada color.

En la Ealing College of Art, también en Londres, estudiaron diseño tres leyendas del rock británico: Freddie Mercury, Pete Townshend y Ronnie Wood. Mercury, líder del grupo Queen, se diplomó allí en Diseño Gráfico y de hecho son suyos los icónicos diseños de portada de A Night at the Opera y A Day at the Races. Cabe destacar también de Queen, con esto de los curiosos perfiles multidisciplinares, que el guitarrista y también compositor de la banda, Brian May, estudiaba por entonces Física y Astronomía para terminar sacándose un doctorado en astrofísica.

 

Por su parte Pete Townshend, guitarrista de The Who, reconocía que controlaba personalmente el imaginario gráfico y el branding de la banda, y su compañero de pupitre en Diseño Gráfico de la Ealing College of Art, Ronnie Wood de los Rolling Stones, llegó a ilustrar la portada Crossroads de Eric Clapton en 1988.

El actor inglés Alan Rickman, célebre por interpretar al profesor Severus Snape en la saga de Harry Potter, estudió en la Chelsea College of Art and Design, inspirado por su padre que era decorador, y mientras comenzaba a ejercer de diseñador interpretaba en compañías de teatro amateur. Llegó a fundar su propia empresa de diseño llamada Graphiti junto a otros socios, la cual dejó al ser aceptado finalmente en la Royal Academy for Dramatic Arts a principios de los 70s, absorbido por la vocación de ser actor. Caso similar al de Andy Serkis, quien dio vida al personaje de Gollum en la trilogía de El Señor de los Anillos, que estudió Artes Visuales en la Universidad de Lancaster pero se inclinó pronto por la interpretación.

De musas y design thinking

El alma máter de Radiohead, Thom Yorke, estudió Bellas Artes en la Universidad de Exeter y es allí donde conoció a Stanley Donwood, junto a quien ha colaborado en multitud de ocasiones en la creación y dirección de arte del diseño de las portadas y la cartelería de la banda de Oxford. Han sido premiados incluso en los Grammy al mejor packaging por la edición especial de Amnesiac en 2002 y para la gráfica del Hail to the Thief de 2003 llegaron a versionear los mapas tipográficos de la célebre diseñadora Paula Scher.

Sin saber si fue antes el huevo o la gallina, y en un plano mucho más público que los casos anteriores, tenemos a Kanye West y su perfil de diseñador que actualmente ha llegado a trascender más que el de rapero. West estudió arte, diseño y tecnología en la American Academy of Art de Chicago, y si bien a mediados de los 90s ya era productor musical, nunca perdió de vista el sector del diseño y en 2006 diseñó su primer modelo de zapatilla para Adidas aunque nunca se comercializó, dando el salto a Nike hasta que cinco años después rescindió el contrato de colaboración por temas de royalties que la firma norteamericana no accedió a pagar. Adidas sí lo hizo así que volvió donde todo comenzó y en 2015 creó el primer modelo de las ya célebres Adidas Yeezy Boost. Ha colaborado también con marcas francesas de primer orden como como Louis Vuitton o la minimalista A.P.C. y lanzado su propia firma para mujer DW Kanye West.

Kanye West y su primer modelo de zapatillas fructuoso con Adidas, las Yeezy 750 Boost Light Brown de 2015. 
Como vemos hay una afinidad especial entre la música y las artes visuales, tal vez por eso hay portadas de discos que han servido para marcar épocas de la historia del diseño gráfico, y es ese carácter transversal del diseño lo que trasciende de una disciplina y sirve de inspiración, de experimentación y a veces de bagaje como podemos conjeturar repasando la formación que tuvieron algunos de estos perfiles, incuestionables talentos que han sido totalmente disruptivos en su manera de crear, como Bowie, Mercury o Yorke. Y así es como me viene a la mente un último caso, el de Steve Jobs, que tras dejar la universidad a principios de los 70s se apuntó a unos cursos de caligrafía donde aprendió los fundamentos de la tipografía y la clasificación de fuentes, algo que años después, al crear el primer Mac, le sirvió para que tuviese una enorme aceptación en la industria de las artes gráficas. El resto es historia.

A un diseñador no lo hace la fama, pero tal vez la forma de pensar del diseñador sí ayuda a atraer musas, o lo que es lo mismo, a solucionar problemas de otras índoles. Design thinking.

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